¿POR QUÉ SEGUIMOS DISCUTIENDO SOBRE “IDEOLOGÍA DE GÉNERO”?

 

Quien expresa “ideología de género” tiene que indicar cuál. Se entiende por “ideología” su sentido más amplio: “ideas articuladas respecto de X”. “Idea” es el resultado de procesar de algún modo una serie de sensaciones, experiencias o situaciones. Y “X” será algo que podemos designar o describir de algún modo y que se refiera a un conjunto de situaciones o experiencias.

Por lo tanto, es fácil discutir sobre “ideología” sin saber de qué se está hablando.

Primero, la “X” puede ser un término que no todos usen igual. Supongamos que hablamos de “amor”: ahí ya empiezan las discusiones de qué situaciones vamos a considerar dentro del término. Algunos incluirán necesariamente al matrimonio, otros dirán que es irrelevante. Por ello, empezaría preguntando: ¿qué entendemos por “género”? A ver. Para muchos, “género” es igual que “sexo”, y para muchos otros, “género” es una forma de describir comportamientos sociales, mientras que “sexo” es una forma de describir diferencias biológicas. Es decir, no parten del mismo término, digamos que habrá “género-sexo” y género-social”. Ahí ya hay una discusión y un acuerdo por trabajar. Por mi parte, me inclino a diferenciar los términos, no tiene sentido emplear dos términos para el mismo referente, a menos que haya un cambio. “Género” es algo más que solo “sexo” o diferencias biológicas. Aunque también se puede argumentar que lo biológico determina el comportamiento y que mi “sexo” determina como me comporto. Pero este argumento nos lleva a reducir todo a que la “materia” determina “lo espiritual” finalmente. Es decir, es tan reduccionista que no podría ser argumentada por quienes defienden la existencia de dimensiones supra-naturales, como dios o espíritus.

En segundo lugar, existen diversos sentidos de “ideología” según como califiquemos a ese conjunto de ideas, que se supone, al menos, coherente y refiere claramente a X. Por ejemplo:

  • Si oponemos “idea” a “teoría”, entonces, podremos decir que la “ideología” no busca ser probada de una forma racional.
  • Si oponemos “idea” a “hecho”, diremos que la “ideología” buscar agregar un interés a la realidad. Cada quien podría usar “ideología” en un sentido que descalifique las ideas de otro.

En “ideología de género”, la descalificación es porque se opone “idea” a “certidumbre” (para algunos, “revelación”). Los otros tienen “ideología de género” porque no tiene la certeza o verdad. Lo extraño es que, desde el sentido inicial de “ideología”, nadie está libre de “ideología”. Todos portamos “ideologías”, incluso el que indica la ideología de otro.

(Mi ideología parte de vincular lo que expreso con lo que tiene efecto en las personas, es decir, “idea” es “pensamiento” entendido como la forma que aparece cuando se organizan las experiencias y se contrastan con lo que se percibe a lo largo del tiempo. E “idea” se opone, a mi entender, a toda experiencia sobre la que no se vuelve ni cambia, se opone a la inercia u ociosidad o conformismo, y, quizá, en el fondo, para mí, “idea” implica movimiento, renovación, dinamismo, proyección. Ah, entonces, para mí, “idea” se opone a “axioma” o a “verdad aceptada sin posibilidad de cambio ni adaptación”. No sé si mi ideología es buena, mejor, valiosa o demostrable. Lo que percibo es que me permite comprender otras ideologías, me permite rescatar lo útil y desplazar lo que pueda causar daño a otros. Y eso ayuda a que podamos vivir juntos. Disculpen, me aparté del tema. Regresamos, entonces.)

Ahora, si no explicamos todo lo anterior, que enumero:

  • el sentido de “ideología” que se adopta,
  • lo que entendemos por “idea” y a qué se opone y
  • lo que entendemos por “género” y qué situaciones lo incluyen o no,

entonces, lo que estamos haciendo no es conversar sino solo gritar a ver si es más fuerte mi ruido y los demás se callan, porque parece que todos gritamos de modos distintos.

Por si acaso, no descalifico al grito. El grito es expresión de una emoción o un sentimiento, que puede ser de temor o de rabia o de dolor. Hay que escuchar el grito y descubrir si lo que se hiere es esencial para la otra persona o es solo un intento de unos terceros por causar algún tipo de caos que los favorezca. Lo que quiero resaltar es que esta búsqueda de lo esencial no puede hacerse si no hay interlocutores, no hay criterios de acuerdo previos y ambas partes no ponen por escrito sus “ideas” de manera detallada y explícita de cómo deberían quedar las cuestiones. Y se deben detectar cuáles son las coincidencias para discutir solo sobre las diferencias y para sopesar los efectos de cada opción en cada persona involucrada.

¿Demasiado racional? Y además demasiada imaginación y sensibilidad, creo. Pero vivir juntos es ser racionales, imaginativos y sensibles, de otro modo, a la primera o segunda o tercera oportunidad se pierden las personas en sus “ideas” y se olvidan las personas mismas y… ya tuvimos de eso demasiado, y seguimos.

Concluyo en que la razón para seguir discutiendo el tema propuesto debe ser encontrar un acuerdo para vivir juntos. Si no se quiere discutir, entonces, realmente no se quiere vivir juntos. Y discutir no es gritar sino buscar la comprensión en sus dos sentidos: compartir lo que se siente y describir lo que sucede entre todos. Dicho de otro modo y para ir más allá de lo que he escrito: ya no habría que preguntarnos por qué seguimos discutiendo, sino cómo debemos discutir para seguir viviendo con libertad y dignidad.

Mark of the Vampire (MGM, R-1972). Photo (8" X 10").

 

 

 

 

 

 

ENTRE EL TEMOR Y LA TRASCENDENCIA – CIENCIA, POESÍA Y PRÁCTICA

Caballos. 14 horses on my mind.

Hay una similitud entre poesía y ciencia en un aspecto: ambas son prácticas sociales, pero quienes las practican niegan que lo sean, porque arguyen que son trascendentes, no ancladas en el contexto o su definición no depende de circunstancias de cualquier tipo. En el primer caso, porque no toda persona que hace poemas es un poeta, es decir, pocos pueden crear poesía, arguyen. En el segundo caso, la validez de una teoría no proviene de la cantidad de personas que la tomen por verdadera, es decir, por más que todos la practiquen, no convierte a nadie en científico.

Me temo que son temores infundados al calificar a la poesía o la ciencia como prácticas sociales, serlo no las hace menos ellas mismas, es decir, no anula su definición o sus características distintivas. Creo que sería bueno aclara lo que significa el término “práctica social o cultural” y aplicarlo a esos casos. A algo nos llevará, espero.

¿Coffee BreakQUÉ ES UNA PRÁCTICA, SOCIAL O CULTURAL?

Empecemos aclarando el punto respecto a lo que es una práctica social o una práctica cultural o una práctica socio-cultural. Una práctica es un tipo de actuación o de ejecución de acciones que se define porque se puede repetir de alguna manera y porque tiene un esquema básico, es decir, existen funciones que deben realizarse necesariamente a través de algunas de las acciones. Decimos que dos personas pueden realizar la misma práctica aunque no hagan lo mismo por esa razón, por ejemplo, bailar, porque si A baila mambo y B baila vals, no hacen las mismas acciones, pero ambos mueven el cuerpo en relación con una música.

Como vemos, denominar “práctica X” a un conjunto de acciones depende de cómo se cumplen las funciones y proviene de un acuerdo tácito, asentado en la historia y trasmitido de maneras evidentes y subterráneas no bien comprendidas todavía (¿cómo he aprendido a usar un transporte público? En la escuela, no, evidentemente). persona-sociedadEn este sentido, toda práctica es social o cultural, porque parte de lo que las personas conocen y comparten. Reconocen en las acciones un cierto perfil, una función, un objetivo o finalidad (diría “un significado común”), y, generalmente, pero no siempre, reconocen un conjunto de acciones usualmente asociadas. Para entender esto recordemos lo que pasó en el arte entre el siglo XIX y el XX, donde hubo una ruptura entre grupos de personas que no se ponían de acuerdo sobre a qué llamar arte, aunque todos reconocían acciones con una finalidad equivalente en lo que hacía el otro, aunque los resultados fuesen tan terriblemente distintos y traumáticamente inaceptables para muchas personas.

Ante la antinomia de Bordieu entre mecanismo y finalismo (Bourdieu, 2010), y en línea con el “habitus”, la práctica se presenta en la cotidianidad como “experiencia”, la que nace de la tensión entre lo subjetivo y lo objetivo, las que más bien considero abstracciones desde las situaciones públicas (compartibles, repetibles, con consecuencias en otros) y privadas (personales, intransferibles, únicas). Bourdieu plantea que el “habitus” se incorpora (literalmente, el cuerpo hace de esponja) de manera silenciosa, no se aprende conscientemente, sino que se “prende” de la persona durante las diversas actuaciones. Desde mi punto de vista, la práctica sucede en un espectro más amplio de experiencias que el “habitus” (Reckwitz, 2002), y lo pienso como muestro en la figura adjunta, donde la subjetividad (en el sentido de intimidad, no de “perteneciente al sujeto”), el significado y la acción son una convergencia de distintos matices de “subjetividad” y de “objetividad”. La práctica, por si acaso, no en el sentido de ejecución o de manifestación de una concepción previa, sino en el sentido de una necesidad que debe satisfacerse de manera continua, es decir, una actividad, como lo entiende Engeström (1989).

Por todo ello, llamar práctica social o cultural o simplemente “una práctica” a la poesía o la ciencia no pone en entredicho lo que pretenden lograr: poemas y teoría científicas. Pero sucede algo perturbador, sin embargo.

Stargazing Through A Window

EMPECEMOS CON LA CIENCIA

Vayamos a tratar el asunto en la ciencia. La ciencia establece propuestas validadas intersubjetivamente acerca de sectores acotados previamente de lo que denominamos realidad. Hasta que dichas propuestas no funcionen o no ayuden a comprender esa realidad, se dirá que son “verdaderas” o “muy probables”. La ciencia parte de varios supuestos sobre los cuales tenemos que estar de acuerdo. Uno poco aludido es el siguiente: “el criterio para afirmar la superioridad de una propuesta tiene que partir de que proporciona un índice mayor de supervivencia”, es decir, lo que hace mejor a una teoría es que vence en una especie de selección natural a sus rivales, porque tiene mejores y más afiladas ventajas sobre otras. Es decir, la continuidad en la realidad es la que ratifica su superioridad. Si no explica mejor que otra, es la otra la que es adoptada por la comunidad de científicos, aunque solo la plantee un solo científico y aunque la mayoría de esos científicos, en una época, no observaron esas ventajas y esa mejor capacidad explicativa. Para los científicos, no tiene sentido decir que “creo en la verdad de Z, aunque no tiene pruebas o experimentos u observaciones que la apoyen”. Estoy de acuerdo en esto, siempre que no pase uno o ambos de lo siguiente:

  1. Z se refiere a lo que no ha sido investigado o que no ha sido determinado lo distintivo de lo que haya que investigar. Supongamos lo que se refiere a lo que pasa después de la muerte. En principio, no hay información que exista nada después, según lo que se puede observar. Pero puede suceder que se plantee asociar ciertas observaciones con una concepción distinta y verificable de lo que es una persona, por lo que podríamos empezar a notar que algunos hechos se deben a una existencia no percibida por las definiciones actuales. No es cuestión de creer simplemente, sino de analizar con mayor granularidad ciertas situaciones.
  2. Z se refiere a lo que ha sido investigado exhaustivamente pero niega la existencia de lo que se cree en ese contexto. Así como la cantidad de científicos que están en contra no es razón para desechar una hipótesis, tampoco la cantidad de investigaciones a lo largo del tiempo lo es. Al final, la teoría heliocéntrica era más explicativa que los epiciclos, o la genética explicaba mejor la formación de las especies que la divina creación ex-nihilo. Claro, todas esas investigaciones se basan en un programa o paradigma suficientemente desarrollado, pero una observación más fina puede introducir una variable o factor no tomado en cuenta. Conan Doyle fue citado en Viaje a las estrellas así: “Cuando eliminas toda solución lógica a un problema, lo ilógico, aunque imposible, es invariablemente lo cierto“, lo que parafraseo así: “si no interviene lo probable, lo imposible es la explicación“.

¿Y a qué todo esto? A que la ciencia depende de lo que su método permita encontrar según la forma de aplicarlo en cada época, es decir, sus principios son metódicos, no axiomáticos. Por lo tanto, es una forma de actuar, una práctica (social o cultural). Incluso, la forma de actuar ha ido variando a lo largo de los siglos, no sabremos cómo será la ciencia del siglo XXIV (aunque nos lo muestra “Star Trek”, ¿o no?).

Mon Oeil

¿Y LA POESÍA?

Ahora, ¿cómo puede ser una práctica social esto de escribir poemas? Partamos de ahí: no es la poesía la actividad de escribir poemas. Tampoco la de escribir buenos poemas. Si así fuera, bailar sería hacer buenos movimientos acordes con la música o investigar (hacer ciencia) sería proponer teorías. No es el resultado lo que define, supongo. Porque si fuese así, mucha gente se dedica a imitar los resultados de otros, pero nunca logran ni poesía, ni baile ni ciencia. Hay algo oculto, una finalidad necesaria a lo que el ser humano busca. No es algo determinado, sino un acercamiento por tentativas, y algunas personas tienen mejor intuición y componentes biológicos para eso que el resto. Y es así, porque incluso la naturaleza humana insiste en cambiar, en no ser estable de una vez para siempre (y extinguirse, en consecuencia).

A mí me impacta el verso “Corrientes aguas, puras, cristalinas, (…)”. Les digo que siento como sube hasta “aguas”, se detiene por un momento en “puras” y baja para seguir “cristalinas”. Es sólo cómo se pronuncia, pero, oh, sorpresa, también es lo que dice: el fluir del agua. Eso es poesía. Encontrar un pronunciar que dice más de lo que dijo quien lo pronunció primero. O como la caja azul del doctor Who: una poesía es más grande conforme uno entra en el tiempo con ella. El que solo unos lo logren no significa que es menos práctica: es una práctica difícil, no una práctica imposible.

TRASCENDENCIA Y PROYECCIÓN

Entonces, práctica social o cultural refiere a lo que nos hace comprender lo que hacemos unos y otros aunque no lo hagamos: la captación del sentido de una serie de acciones. Ciencia y Poesía son prácticas sociales porque hay un sentido compartido que queremos lograr, uniendo de alguna forma, históricamente determinada, las experiencias que vivimos y que recopilamos de otros. La ciencia buscaría la explicación, la poesía mostraría la comprensión, ambas buscan la trascendencia, ir más allá del hic et nunc.

Ajá. Éste es el meollo, creo. Ser trascendente no significa o implica aislarse del contexto, las circunstancias o las características distintivas. Ser trascendente no es igual a ser ideal o espiritual o universal o estándar. A los arrecifes conceptuales en que navegaba Bourdieu y de los salió con el “habitus”, hay que agregar el temor de las personas que desarrollan prácticas ancestrales (como la religión, la ciencia, la poesía, el comercio, la enseñanza, la comunicación o el lenguaje, entre muchas otras) de que su actividad desaparezca. Y distinguen entre prácticas sociales y culturales, relativas a una sociedad y actividades esenciales, propias e inherentes del ser humano. Lo paradójico es que eso es el anclaje en la circunstancialidad que ellas mismas quieren evitar. Y se tratan de dar fundamentos sociológicos, antropológicos o biológicos a ese anclaje. Por ejemplo, que el lenguaje es una facultad innata o que las capacidades son dispositivos neuronales. Tanto el lenguaje como las capacidades son constructos que permiten organizar patrones que encontramos, constructos que tienen una tradición que reúne lo que hemos aprendido o hemos creído aprender de esos patrones. Probablemente, eso que llamamos “innato” o “dispositivo neuronal” es una profecía auto-cumplida o una re-interpretación de lo que empezamos hace tiempo a llamar “Lenguaje” o “Capacidad”. Lo que importa es que nuestro constructo trascienda. No importa que sea verdadero, en el sentido que el constructo se encuentre en la realidad, sino que pueda ser ampliado, modificado, redimensionado, para encontrar o crear más realidad. Es decir, que ayude a los que vienen luego. En otras palabras, que tenga una capacidad de proyectar sentido en diversas circunstancias.

Ésta es la cualidad bicéfala de la práctica, es trascendente y es circunstancial. Y debe ser una para ser la otra. Esta cualidad define la práctica en el tiempo de modos diversos. En el ahora, la práctica tiene que ser útil y no totalmente comprensible o definible (o muchos deben tener distintas comprensiones y seguir llamándola igual). En el ayer, debe ser rastreable y haber sido prevista, de algún modo. En el futuro, debe poder adaptarse y reciclarse y redefinirse, así como generar situaciones imprevistas, es decir, ser encontrada en momentos que nunca tuvieron conexión con ella antes. La práctica es la actividad de crear sentido con las acciones basado en trayectorias temporales de significados. Por eso, acciones íntimas, como la poesía, son prácticas sociales y culturales, y acciones racionales y universales como la ciencia también lo son. Y por eso, también, debe haber conversación entre todas estas prácticas ancestrales, porque el sentido es el oxígeno de la humanidad.

La práctica, entonces, es resultado de que, como seres humanos, no vivimos de solo hacer, sino de encontrar significado, de proyectar el entorno hacia nosotros y a nosotros en el entorno, más allá de tangible o hacer tangible lo que no lo es o no parece serlo. Somos una proyección consciente de sí misma. La pululación de prácticas sociales o culturales, más allá de ciencia y poesía, es la demostración de que seguimos buscando y de que todos lo hacemos. No solo somos lo que hacemos, sino que hacemos lo que estamos buscando ser.

Simple


NOTAS Y DEMÁS…

  • Bourdieu, P. (2010). Outline of a theory of practice (25. printing). Cambridge: Cambridge Univ. Press.
  • Engeström, Y. (1987). Learning by Expanding. An Activity-theoretical approach to developmental research. Recuperado a partir de http://lchc.ucsd.edu/mca/Paper/Engestrom/Learning-by-Expanding.pdf
  • Reckwitz, A. (2002). Toward a Theory of Social Practices: A Development in Culturalist Theorizing. European Journal of Social Theory, 5(2), 243-263. http://doi.org/10.1177/13684310222225432

MIS PRINCIPIOS CON RESPECTO A EDUCACIÓN Y TECNOLOGÍA – CORREGIDO Y AMPLIADO

Rope Swing

[Como era corto, lo publiqué primero en Facebook, pero hubo un diálogo de ideas que me motivaron a complementar este texto.]

  • Nuestra tarea no es dar o poner tecnología en las aulas, sino hacer que la tecnología sea más fácil y útil de inmediato (eso significa conocer la realidad primero y adecuar drásticamente la forma de presentar la tecnología).
  • Proyectos educativos: no partir de los deseos (teorías, modas tecnológicas, avances en otros sitios, propuestas empresariales, etc.) sino de las necesidades: dime, docente y estudiante, cómo enseñas y estudias, y cómo lo harías mejor y más rápido, luego, crear o implementar la tecnología para hacer realidad la satisfacción a esa necesidad (o bien, plantear un enfoque u opción que consiga incrementar el mismo efecto).
  • Una solución por escenario educativo: no uniformizar la realidad y proponer una sola solución para todos los escenarios, plantear un ecosistema de soluciones, cada solución adecuada para cada escenario.
  • La persona es el centro y el motor, la tecnología es una actividad, no aparatos ni software, es una actividad que se hace con máquinas y software, pero lo importante y la vuelve útil es cuándo, dónde, por qué y para qué. El cómo (los MEDIOS y SERVICIOS tecnológicos) es solo la parte visible y tangible de la actividad.
  • La tecnología aporta a la educación una forma de pensar y actuar que exige eficacia y eficiencia. Le da claridad a los procedimientos. Refuerza la metacognición, porque concretiza los procesos mentales y permite observarlos.

 

Esto aprendí de mis fracasos y errores, de proponer, hacer y escuchar, sobre todo, escuchar.

[He conversado sobre el texto y por eso...] MÁS PARA ACLARAR…

  • a. Cuando hablo de "nuestra tarea" es "la esencia de la tarea". Lo demás es necesario, pero inútil sin lo otro.

 

  • b. Se podría decir que los "beneficiarios" de las políticas no siempre ven sus necesidades. Pero si empezamos a poner necesidades que "nosotros" vemos y ellos no (como observadores ilustrados, como científicos pre-cuánticos), entonces, son "nuestras necesidades". Lo que podemos hacer es construir juntos y entre todos, escuchando primero, sin interrumpirnos, una gran panoplia de necesidades comunes.

 

  • c. Si vemos nuestra intervención como un servicio, entonces los "beneficiarios" son quienes adecúan lo que se les entrega. La intervención terminaría con un acta de entrega. Sin embargo, al menos sería necesaria una encuesta de satisfacción por el servicio. Lo cual implica que si somos nosotros los que intervenimos, nuestra obligación es adecuar nuestra intervención. Ahora, yo creo que no es una intervención, sino una construcción comunal, entonces, la adecuación viene por defecto. Lo que adecuamos es a lo que se refiere mi punto a.

 

  • d.Jumping Rope El problema aquí es cómo enfocar la tecnología. Hay múltiples enfoques para definir la tecnología, donde se privilegia su función (le interesa al sociólogo), su forma (le interesa al antropólogo), su relación con el conocimiento de la época (le interesa al historiador de la ciencia y tecnología), etc. Para el educador, la tecnología no interesa por sus funciones o lo demás, sino porque es una actividad humana, que debe ser parte de la visión y constitución de todo ser humano. Por ello, no digo que las máquinas no sean parte de ella, digo que lo importante no son ellas, sino la actividad que hacemos con ellas. Creo que ése debería ser el enfoque: el empoderamiento de la tecnología, no solo su funcionalidad. Cuando la persona se empodera de la tecnología no solo maneja los aparatos, los puede crear, los puede dejar de usar, inventa nuevas formas de tecnología sin aparatos (¿tecnología sin aparatos? ¿es eso posible?: sin aparatos o máquinas, sí, por ejemplo, cuando creemos un nuevo tipo de terapia, habremos hecho tecnología sin aparatos).

 

  • e.Cup 1 Podría entenderse que afirmo que la educación se adapta a la tecnología, pero no es lo que afirmo. La cuestión es más compleja. Lo que dije es simplemente lo que aporta la tecnología. Creo que ambas se co-influyen y se adaptan una a la otra, digamos. Me explico. La tecnología, por definición, en tanto mejora de procesos de la vida social, es un motor del cambio social. Por otro lado, la educación, por definición, en tanto formación de personas y descubrimiento de potencialidades personales, es otro motor del mismo cambio. La tecnología actual (no la del siglo XVI, pongamos el caso) implica procesos de virtualización y concretización que modifican la forma en que se piensa o se experimenta la realidad. La pedagogía actual, basada en la psicología, digamos Vygotski o Piaget, para mencionar a dos previos al predominio de las TIC, suponen un cambio en la visión de lo humano, que libera al docente de su tradicionalismo expositivo, por ejemplo. Y que tiene como consecuencia una educación que propicia el trabajo en equipo, la comunicación, la interacción, la metodología y la observación como claves (por ejemplo, la educación actual favorece el método científico). Sin esa base educativa, tampoco hubiese sido posible un cambio acelerado que posibilitase la tecnología como la conocemos. Así lo atestiguan las investigaciones de Lucas sobre el papel de la educación en los cambios económicos de los países de Asia, como Japón, Taiwan, Corea, Singapur (vea artículo). Creo que es una espiral de influencias mutuas (para no caer en la circuitería del huevo y la gallina).

La educación sin tecnología es manca, la tecnología sin educación es ciega (parafraseando a Kant).

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