SocialWire, un entorno de aprendizaje social en la nube



El objetivo de este post es presentar el resultado, aún en ciernes, de más de dos años de trabajo en el seno del grupo de investigación Laboratorio de Redesde la Universidad de Vigo, junto con la spin-off de la UVigo resultante SocialWire Labs, en torno al proyecto de diseño y desarrollo de una nueva plataforma educativa basada en tecnología de red social, en el ámbito de los denominados Entornos Sociales de Aprendizaje (Social Learning Environment - SLE).

SocialWire es, esencialmente, una plataforma software de apoyo a la docencia, basada en tecnología de red social, y con orientación hacia el aprendizaje informal y el trabajo colaborativo. Aclaremos un poco más esto.

Tomando la base de una red social construida sobre el núcleodel proyecto de código abierto Elgg (http://elgg.org/), que incluye los elementos básicos de una red social, SocialWire aporta un importante número de módulos desarrollados por nosotros específicamente para la educación y el aprendizaje. 

Como plataforma de red social que es, cualquier usuario puede establecer relaciones y puede crear grupos, bien sea para comunicarse, para trabajar, para compartir, para colaborar y, sobre todo, para aprender y enseñar. Y es que el concepto de grupo en SocialWire ha sido especialmente pensado para ser el espacio social virtual para el aula, en el que un profesor creador del grupo puede nombrar otros profesores entre sus miembros, mientras que el resto adopta el papel de alumnos.

En definitiva, aunque SocialWire es efectivamente una red social, se ha diseñado y desarrollado específicamente para la educación y el trabajo colaborativo, pero haciendo especial hincapié en su componente más social y en el aprendizaje informal, pudiendo encuadrarse en lo que ha dado en llamarse últimamente SLE (Social Learning Environment - Entorno Social de aprendizaje). No obstante, a diferencia de otros SLEs, un objetivo esencial en SocialWire es adaptar la estructura del intercambio informal de conocimiento de las redes sociales a un sistema formal de educación. Por este motivo, una decisión de diseño importante fue incorporar funcionalidad relevante de los LMS tradicionales (Moodle, por ejemplo) como las tareas, los cuestionarios, las calificaciones, etc. que permite también dar soporte al aprendizaje formal.

Los 4 pilares de SociaWire

En esencia, podríamos decir que SocialWire se ha construido sobre 4 elementos básicos:
      La red social en sí
      El aprendizaje formal, típico de las tradicionales plataformas LMS
      El aprendizaje social o informal, al que damos especial importancia en SocialWire, y en que se incluye el juego y el ránking del aula como elemento incentivador
      El trabajo colaborativo, elemento clave en cualquier metodología docente

Red Social

Como red social, cada grupo de aula dispone de un muro para comunicarse públicamente con el resto del grupo, y de herramientas habituales de la Web Social disponibles para el aula: un blog de aula, edición colaborativa de documentos o páginas Web (con mantenimiento de versiones), vídeos, servicio de marcado social y, por supuesto, un repositorio de archivos, con estructura jerárquica de carpetas y con posibilidad de arrastrar y soltar, que incluye visores para imágenes, audio, vídeos y los tipos de documentos más habituales (PPT, PDF, Word, etc.)
Toda la actividad del aula se halla reflejada en el Muro, sobre el que se pueda comentar o decir “Me gusta”. Compartir un vídeo, subir un archivo, o guardar y compartir un enlace, resulta un proceso extremadamente sencillo que posee el aroma típico de las redes sociales más conocidas, como Facebook, Linkedin o Tuenti. Un estudio reciente mostraba que los alumnos y profesores usuarios de redes sociales prefieren plataformas educativas con apariencia similar a éstas. Además de resultarles tremendamente familiares, son plataformas donde la usabilidad ha sido muy estudiada. Y todo ello redunda de forma decisiva en la reducción de la curva de aprendizaje de la plataforma, algo que consideramos esencial, pues la formación de un profesor debería centrarse mucho más en metodología, y la de un alumno en aprender la materia, más que en aprender a usar herramientas o plataformas.

Aprendizaje formal

En el apartado del aprendizaje formal, SocialWire contará con la funcionalidad más habitual de los LMS. Actualmente permite al profesor proponer tareas para que el alumno responda online u off-line. Estas tareas pueden ser calificadas por el profesor y las notas ser pasadas al libro de calificaciones. En breve se podrán usar rúbricas, de forma alternativa a la asignación directa de calificaciones. Además de las tareas, será inminente también la posibilidad de crear cuestionarios, exámenes y test autoevaluables.
Resulta también destacable el módulo de organización docente, mediante el cual un profesor puede dividir el curso en períodos docentes (semanas, meses, sesiones, temas, etc.) e ir añadiendo a cada uno diversos recursos (enlaces, presentaciones, documentos, audios, vídeos, etc.) y tareas, tests, cuestionarios, etc. Estos períodos pueden ser ocultados a alumnos, y uno de ellos será marcado como el actual, siempre visible en la parte derecha del grupo.

Aprendizaje informal

Como hemos visto, en este tipo de funcionalidad de LMS, orientada hacia un aprendizaje esencialmente formal, el profesor propone tareas, el alumno responde, y el profesor evalúa y eventualmente califica. Ya dijimos que un objetivo esencial de SocialWire era incorprorar elementos del aprendizaje informal, ofreciendo para ello al profesor otros tipos de actividades, distintas a las tradicionalmente ofrecidas por los LMS, y que impliquen una mayor relación social. SocialWire ofrece así un módulo de preguntas y respuestas del grupo donde el alumno (o el profesor) pueden plantear preguntas que, una vez moderadas (incluso puntuadas) por el profesor, pueden ser respondidas por cualquiera. Las preguntas pueden ser votadas por los compañeros con un "Me gusta" y el profesor puede puntuar y/o destacar las preguntas y las respuestas.
Este módulo, en lugar de hacer uso de las tradicionales notas, usa el sistema de puntuación de "puntos de juego". La idea es que a lo largo de cierto período de tiempo el alumno vaya acumulando puntos, por plantear buenas preguntas y dar buenas respuestas, en un ránking del aulaque es público y que permite a cada alumno obtener una realimentación de su nivel de progreso en comparación con el resto de compañeros. El profesor también puede crear tareas, (o cuestionarios, tests, etc.) que permitan acumular puntos (en lugar de ser calificables con una nota). Al final del período, el profesor puede convertir a nota los puntos obtenidos como crea conveniente. En breve se dispondrá también de un módulo de concursos donde los alumnos, mediante votación, y no el profesor, sean los que escojan las mejores ideas o respuestas, que serán a los que se asignen los puntos en juego en el concurso.

Trabajo colaborativo

El último pilar en SocialWire, pero no menos importante, es el trabajo colaborativo. La mayor parte de las plataformas educativas no dan un soporte real al trabajo en grupo. En primer lugar, no se ofrece a los alumnos un espacio de trabajo virtual en el que poder comunicarse y compartir con sus compañeros de grupo, teniendo que optar por plataformas y herramientas externas o por reuniones físicas, que no son siempre factibles. Por otra parte, no se da al profesor la posibilidad de gestionar, coordinar, evaluar, calificar, compartir y comunicarse con estos grupos de trabajo. En SocialWire, además de que cualquier miembro de la plataforma (no sólo profesores) puede crear y administrar cuantos grupos desee, hemos incorporado la posibilidad de crear subgrupos dentro del grupo de aula, lo que supone una característica sumamente útil de SocialWire, y prácticamente inexistente en otras plataformas educativas.
El profesor decide cuantos subgrupos habrá, el tamaño máximo de cada uno y si la asignación de alumnos a subgrupos la decide el profesor o es libre por parte del alumno (se apunta al que prefiera y disponga de capacidad). Lo más relevante es que cualquier tarea, cuestionario, pregunta, etc. puede ser configurada para ser respondida de forma individual o por parte de un subgrupo. En este último caso, cualquier alumno es representante de su subgrupo para responder y la calificación (nota o puntos) se asigna por igual a todos los alumnos del subgrupo. Además, cada subgrupo es realmente un grupo y posee asimismo un espacio privado en el que sus miembros y los profesores pueden comunicarse y compartir.

SocialWire está basado en Elgg

Cabe resaltar que SocialWire está desarrollado como una ampliación del núcleo de Elgg, núcleo que no ha sido alterado para garantizar la compatibilidad con las actualizaciones. Ello hace que la plataforma pueda ser fácilmente instalada y parametrizada para ser usada como plataforma privada de cualquier universidad o institución educativa.

www.socialwire.es

En cualquier caso, la plataforma SocialWire alojada en http://www.socialwire.es/ puede ser usada libre y gratuitamente (lo será siempre para profesores y cursos sin ánimo de lucro). Para poder registrarse en SocialWire hay dos mecanismos:
      Mediante una dirección de correo electrónico perteneciente a un dominio corporativo autorizado previamente por SocialWire (la espera por verificar y aceptar un dominio no autorizado todavía no debiera superar las 24 horas). Este dominio corporativo ha de pertenecer a una empresa, institución, universidad, centro educativo, etc. Como la seguridad es muy importante para nosotros, para evitar el anonimato no aceptamos dominios genéricos como GMail, Terra, Yahoo, Hotmail, etc. 
      Si no se dispone de una cuenta de correo electrónico corporativa, o no se posee la edad suficiente para poseer una, todavía es posible el registro haciendo uso del código de grupo que puede facilitar un profesor registrado en la plataforma. La única diferencia estriba en que estos usuarios no pueden recibir notificaciones de la plataforma en su e-mail, usando exclusivamente para ello el servicio de mensajería interna de la plataforma.

En la actualidad, SocialWire no ha sido lanzado definitivamente, sino que se halla en una fase beta, donde todavía debemos corregir errores, incorporar algunas funcionalidades adicionales, recoger ideas, etc. Pero nos encantaría poder contar con profesores de todos los niveles que animasen con nosotros a probarla, a usarla y a ayudarnos a mejorarla.

Os dejo un vídeo donde se muestran sobre la propia plataforma las funcionalidades aquí mencionadas.



Os esperamos en SocialWire. Un abrazo a todos.

Un comentario sobre la idoneidad de los LMS para la docencia presencial




Atendiendo a la solicitud de comentarios realizada por Aníbal de la Torre en su blog acerca de las plataforma educativas, empecé a escribir un comentario justificando mi opinión en la línea del segundo párrafo donde dice textualmente:

"Existen muchos procesos educativos que se han tecnologizado a través de las plataformas pero que se han limitado a colgar un par de PDFs y algún foro o cuestionario. Incluso con un uso acertado, esta corriente piensa que la plataforma limita mucho la capacidad creativa de los procesos educativos, que la educación es algo que puede ocurrir en cualquier momento y lugar".

Como el tema me toca muy de cerca, empecé a extenderme en el comentario y decidí que éste se convirtiera en una entrada de blog, a la que luego referenciaré en el comentario que se merece.

Yo me alineo claramentecon dicha corriente de pensamiento apuntada por Aníbal. En el caso de la docencia presencial, mi opinión es que los LMS, tipo Moodle, tienen muy poca utilidad pues están muy enfocados al aprendizaje formal y no presencial. En mi Escuela (y hablo de Teleco, donde se presupone una especial predisposición al uso de las TIC como apoyo a la docencia), efectivamente la inmensa mayoría de profesores, a través de la plataforma de teledocencia institucional de la Univ. de Vigo,  usa Moodle (o Claroline, a elección) simplemente para dejar unos archivos PDF o PPT, y para enviar algún que otro aviso. Y lo hacen porque es la alternativa más cómoda que poseen a su alcance. Desconozco casos de compañeros que hayan ido más allá en el uso de esta plataforma, es decir, SCORMs, cuestionarios, secuencias de aprendizaje, etc.

En mi modesta opinión, esto es matar moscas, no ya a cañonazos, sino con bomba atómica.

Yo creo firmemente que  se debe tender hacia un modelo de aprendizaje híbrido, en la línea del blended learning (es decir, semipresencial), donde el aprendizaje formal sea el objeto de las clases presenciales y el tan pretendido y ansiado uso de las TIC sea para potenciar el aprendizaje informal o social, aquel que obtenemos en el día a día, como resultado de nuestra interacción con el mundo y, sobre todo, con la sociedad que nos rodea. Este aprendizaje informal  nos permite acceder a unha enorme cantidad de conocimiento, tácito, no explícito, que está sin estructurar y donde no existen profesores. Los alumnos son  protagonistas absolutos en el proceso del aprendizaje, en el sentido actual de la Web 2.0; y no sólo consumidores de contenidos facilitados por un profesor, con un aroma de la vieja Web 1.0, permitiendo con ello que el alumno sea cada vez más autodidácta, más abierto, más social, un bien escaso hoy en día.

J. Vassileva (en el artículo Toward Social Learning Environments. IEEE Transactions on Education, Vol.1, No. 4 (2008), pp. 199-214) destaca la importancia del aprendizaje social, apuntando los objetivos que debería perseguir: 1) ayudar al alumno a buscar los contenidos adecuados; 2) ayudar al alumno a entrar en contacto con las personas adecuadas; y 3) motivar e incentivar al alumno a aprender.

No obstante, y a pesar incluso de tratarse de un tipo de aprendizaje que es inherente a la persona desde que nace (los niños aprenden a hablar mediante un mecanismo intrínsecamente informal), es el gran olvidado en el sistema educativo. 



Hay que reconocer, no obstante, que hasta hace poco resultaba realmente difícil intentar desarrollar el aprendizaje informal en el aula, pues al profesor le resultaba imposible llevar el mundo y la sociedad al aula. Pero, es precisamente aquí donde las redes sociales vienen a rellenar ese vacío, resultando una herramienta fundamental y de enorme potencial en el futuro para diseñar un escenario de aprendizaje realmente innovador que otorgue el peso necesario a cada tipo de aprendizaje, pero sin obviar a ninguno.

Como soporte al aprendizaje formal, los grupos de una plataforma de red social sirven, cuando menos, y de forma mucho más sencilla, flexible y elegante, como repositorio de documentos y lugar de comunicación entre profesores y alumnos. Personalmente, en mi caso, prefiero una red social generalista como Ning y no una plataforma específica como Moodle. Tampoco podemos dejar de lado el enorme potencial adicional de las plataformas basadas en redes sociales para construir potentes entornos de trabajo colaborativo y comunicación para profesores, equipos directivos, asociaciones, etc.

En cualquier caso, resulta claro que los alumnos están mucho más ilusionados y formados ante una tecnología y una forma de hacer las cosas con la que se sienten mucho más familiarizados y atraídos, según constatan también estudios recientes.

En resumen, ante la pregunta ¿son adecuados los LMS para dar soporte a la docencia presencial o semipresencial?. Mi respuesta es ROTUNDAMENTE NO, ya que apenas ofrecen soporte al aprendizaje informal, al no tener en cuenta las relaciones sociales, ni las interacciones con el exterior del aula.

Un comentario sobre la idoneidad de los LMS para la docencia presencial




Atendiendo a la solicitud de comentarios realizada por Aníbal de la Torre en su blog acerca de las plataforma educativas, empecé a escribir un comentario justificando mi opinión en la línea del segundo párrafo donde dice textualmente:

"Existen muchos procesos educativos que se han tecnologizado a través de las plataformas pero que se han limitado a colgar un par de PDFs y algún foro o cuestionario. Incluso con un uso acertado, esta corriente piensa que la plataforma limita mucho la capacidad creativa de los procesos educativos, que la educación es algo que puede ocurrir en cualquier momento y lugar".

Como el tema me toca muy de cerca, empecé a extenderme en el comentario y decidí que éste se convirtiera en una entrada de blog, a la que luego referenciaré en el comentario que se merece.

Yo me alineo claramentecon dicha corriente de pensamiento apuntada por Aníbal. En el caso de la docencia presencial, mi opinión es que los LMS, tipo Moodle, tienen muy poca utilidad pues están muy enfocados al aprendizaje formal y no presencial. En mi Escuela (y hablo de Teleco, donde se presupone una especial predisposición al uso de las TIC como apoyo a la docencia), efectivamente la inmensa mayoría de profesores, a través de la plataforma de teledocencia institucional de la Univ. de Vigo,  usa Moodle (o Claroline, a elección) simplemente para dejar unos archivos PDF o PPT, y para enviar algún que otro aviso. Y lo hacen porque es la alternativa más cómoda que poseen a su alcance. Desconozco casos de compañeros que hayan ido más allá en el uso de esta plataforma, es decir, SCORMs, cuestionarios, secuencias de aprendizaje, etc.

En mi modesta opinión, esto es matar moscas, no ya a cañonazos, sino con bomba atómica.

Yo creo firmemente que  se debe tender hacia un modelo de aprendizaje híbrido, en la línea del blended learning (es decir, semipresencial), donde el aprendizaje formal sea el objeto de las clases presenciales y el tan pretendido y ansiado uso de las TIC sea para potenciar el aprendizaje informal o social, aquel que obtenemos en el día a día, como resultado de nuestra interacción con el mundo y, sobre todo, con la sociedad que nos rodea. Este aprendizaje informal  nos permite acceder a unha enorme cantidad de conocimiento, tácito, no explícito, que está sin estructurar y donde no existen profesores. Los alumnos son  protagonistas absolutos en el proceso del aprendizaje, en el sentido actual de la Web 2.0; y no sólo consumidores de contenidos facilitados por un profesor, con un aroma de la vieja Web 1.0, permitiendo con ello que el alumno sea cada vez más autodidácta, más abierto, más social, un bien escaso hoy en día.

J. Vassileva (en el artículo Toward Social Learning Environments. IEEE Transactions on Education, Vol.1, No. 4 (2008), pp. 199-214) destaca la importancia del aprendizaje social, apuntando los objetivos que debería perseguir: 1) ayudar al alumno a buscar los contenidos adecuados; 2) ayudar al alumno a entrar en contacto con las personas adecuadas; y 3) motivar e incentivar al alumno a aprender.

No obstante, y a pesar incluso de tratarse de un tipo de aprendizaje que es inherente a la persona desde que nace (los niños aprenden a hablar mediante un mecanismo intrínsecamente informal), es el gran olvidado en el sistema educativo. 



Hay que reconocer, no obstante, que hasta hace poco resultaba realmente difícil intentar desarrollar el aprendizaje informal en el aula, pues al profesor le resultaba imposible llevar el mundo y la sociedad al aula. Pero, es precisamente aquí donde las redes sociales vienen a rellenar ese vacío, resultando una herramienta fundamental y de enorme potencial en el futuro para diseñar un escenario de aprendizaje realmente innovador que otorgue el peso necesario a cada tipo de aprendizaje, pero sin obviar a ninguno.

Como soporte al aprendizaje formal, los grupos de una plataforma de red social sirven, cuando menos, y de forma mucho más sencilla, flexible y elegante, como repositorio de documentos y lugar de comunicación entre profesores y alumnos. Personalmente, en mi caso, prefiero una red social generalista como Ning y no una plataforma específica como Moodle. Tampoco podemos dejar de lado el enorme potencial adicional de las plataformas basadas en redes sociales para construir potentes entornos de trabajo colaborativo y comunicación para profesores, equipos directivos, asociaciones, etc.

En cualquier caso, resulta claro que los alumnos están mucho más ilusionados y formados ante una tecnología y una forma de hacer las cosas con la que se sienten mucho más familiarizados y atraídos, según constatan también estudios recientes.

En resumen, ante la pregunta ¿son adecuados los LMS para dar soporte a la docencia presencial o semipresencial?. Mi respuesta es ROTUNDAMENTE NO, ya que apenas ofrecen soporte al aprendizaje informal, al no tener en cuenta las relaciones sociales, ni las interacciones con el exterior del aula.