Derechos de autor en campus virtuales: comentario a la sentencia de la Universidad de Barcelona. Ignacio Temiño

Hoy traemos a este espacio el siguiente post de Ignacio Temiño , que copy pasteo literalmente por su interes  titulado : Derechos de autor en campus virtuales: comentario a la sentencia de la Universidad de Barcelona
CI-131-c
Ignacio Temiño,
abogado Abril Abogados

El pasado 2 de septiembre, apenas concluido el inhábil y tranquilo mes de agosto, se conocía la sentencia del litigio que enfrenta a CEDRO y a la Universidad de Barcelona (UB). Tal y como sucedió en el caso anterior contra la Universidad Autónoma de Barcelona (UAB) —sentencia del 2 de mayo pasado, ahora en apelación—, la demanda de CEDRO ha sido estimada casi en su integridad.

Las similitudes en ambos procesos son abundantes, tanto en los hechos (el objeto de la demanda es la reproducción y puesta a disposición sin autorización de obras protegidas por los derechos de autor en el campus virtual de la universidad) como en el resultado. No obstante, la nueva sentencia dictada ahora por el Juzgado Mercantil n.º 8 de Barcelona contiene algunas particularidades que vale la pena comentar, ya que a pesar de coincidir las pretensiones de las partes, los fundamentos jurídicos de la nueva resolución resultan en algunos aspectos novedosos.

Ambas sentencias confirman que CEDRO tiene legitimación activa para demandar en nombre del colectivo de autores y editores de texto, invocando la reiterada jurisprudencia del Tribunal Supremo en torno a esta cuestión (Art. 150 TRLPI). En la nueva sentencia, se llega a afirmar expresamente que la demandante, por su cualidad de entidad de gestión, no tiene obligación de aportar su repertorio ni los contratos de los autores o editores cuyas obras se afirma son utilizadas ilícitamente, siendo irrelevante que se trate de gestión de derechos digitales y no analógicos, dado que CEDRO desde 2004 ha incluido esta nueva modalidad de explotación en sus contratos, y que ya cubre la práctica totalidad de su repertorio.

En esta sentencia encontramos mayores novedades doctrinales en la parte relativa a la legitimación pasiva de la UB, quien negaba ser responsable de los actos que se le imputaban, al ser, según sus palabras, conductas individuales de los profesores realizadas en una red virtual que ella se limita a poner a su disposición, nada más. La sentencia recuerda en primer lugar que las copias no autorizadas de obras estaban en abierto y accesibles de forma gratuita, es decir, no se limitaba su uso a los alumnos con clave de acceso al campus virtual de la Universidad. En consecuencia, no se considera que la UB preste un servicio de intermediación en las comunicaciones a título oneroso.

En segundo lugar, en cuanto al amparo que ofrecen las reglas de exención de responsabilidad previstas en la LSSI para los proveedores de servicios de Internet, este argumento fue rechazado íntegramente por el juzgado recordando que la exposición de motivos de dicha norma exige que las actividades de intermediación representen una actividad económica para el prestador. Circunstancia que obviamente no concurre en el caso de este litigio. Todo ello lleva a afirmar al juzgador que la UB es responsable de los actos que realizan sus profesores en el campus virtual que ella ha creado y mantiene, incluyendo los diez volúmenes de una enciclopedia que se localizaron escaneados íntegramente.

Es de destacar además que ambas sentencias han encontrado prudente y equitativa la tarifa general que CEDRO aplica a las licencias de usos digitales para universidades (5 euros por alumno y año), razonando los motivos que permiten llegar a esta conclusión.

La sentencia concede una indemnización por los daños y perjuicios ocasionados, si bien, y a pesar de la clara y rotunda apreciación de la infracción, no alcanza la extensión solicitada por CEDRO, que se apoyaba en la doctrina reconocida por el Tribunal Supremo en torno al llamado índice «CORSA». Tal y como ya dijo el Juzgado Mercantil n.º 2 en el caso de la UAB, la indemnización debe ponderarse por la naturaleza especial de la demandada. Sin embargo, en este último fallo sí se concede la indemnización de carácter coercitivo que la anterior sentencia excluyó, y que supone una penalización económica para la UB en el caso de que incumpla los mandamientos de cese y retirada de contenidos que se ordenan la sentencia.
A nadie se le escapa que esta segunda sentencia viene a reforzar la posición de CEDRO en la batalla que libra en nombre de autores y editores contra la reproducción ilícita de sus obras en los entornos virtuales de las instituciones educativas, y que debería contribuir a alcanzar una solución negociada y global, que satisfaga los intereses de las partes implicadas, desde el respeto y el reconocimiento a los derechos de autor..(leer más...)

 Fuente: [ CEDRO ]

Documental 9.70 . Propiedad Intelectual a las semillas . La creación como propiedad privada …


Hoy traemos a este espacio a un poco de educación para la salud, para un futuro sostenible ... agua, alimentos, semillas, serán las guerras del futuro y la estan ganando unos.. y no la población en general ... y el elearning y la educación on line libre ha de consolidar  esa visión crítica de nuestro futuro (ahora que algunos dicen que educar con videos es disruptivo como las academias esas ... aunque ya la iglesia desde finales del XIX , hace ya 2 siglos ... lleven haciéndolo desde que salieron los fenaskistiscopios, lámparas mágicas ...  y demas artilugios pre cinematográficos, y ... los primeros en hacer formación y catequesis con el cinematógrafo...) ..el documental se titula 9.70 ..  y de que va? ... de semillas, de USA, de Colombia, de Monsanto, de propiedad intelectual ... de

Durante el 2011 y en tiempo record una serie de normas y leyes impuestas por Estados Unidos fueron proclamadas por el gobierno colombiano para permitir la entrada en vigencia del Tratado de Libre Comercio.

La resolución 9.70 fue expedida en el año 2010 para regular el uso de la semilla en Colombia. Una resolución que aplica los conceptos de la propiedad intelectual a las semillas y que fue promulgada como requisito para la aprobación del Tratado de Libre Comercio (TLC) entre Colombia y Estados Unidos.

El documental analiza los impactos de la resolución tomando como ejemplo el caso Campoalegre, un pueblo al sur de Colombia donde se aplicó la resolución. En el 2011 el Instituto Colombiano Agropecuario ICA llegó hasta el municipio e incautó 70 toneladas de arroz, luego volvió con fuerza pública, y finalmente destruyó la semilla en un basurero por considerarla ilegal.



 http://www.documental970.com.ar/documental/
https://www.facebook.com/documental970
https://twitter.com/documental970
 Fuente: [ documental 970]

Plataformas digitales emergentes y cultura abierta

Dentro de la Conferencia Internacional de Software Libre 2012 (OSWC) que se celebra en Granada he participado en un grupo de trabajo para debatir sobre el presente y futuro del software libre en España. En mi opinión el software libre ha sido uno de los elementos clave de la transformación radical que se ha producido en las últimas décadas y que podríamos denominar de muchas formas: cultura abierta, cultura libre, cultura digital, sociedad red … Sin embargo la "victoria del software libre" (con una cuota de mercado muy elevada en ciertos sectores e infraestructuras y como agente de cambio social y cultural) conlleva también la necesidad de la revisión de sus posicionamientos. En sus inicios el movimiento de software libre era una isla en un entorno totalmente diferente y por tanto su desarrollo dependía fundamentalmente de factores endógenos. Hoy en día, por el contrario, este movimiento y el propio software es parte de un complejo ecosistema y su continuidad y crecimiento dependen mucho más de factores exógenos, de sus relaciones con los otros componentes del ecosistema con los que necesariamente tiene que trabajar (tanto en términos humanos como de código). Por tanto esto obliga a dejar de pensar en sentido restringido sobre software libre y pensar y actuar más sobre cultura abierta, de forma que el software libre encuentre el ecosistema adecuado para su desarrollo. Desde mi punto de vista, lo relevante no es en si mismo el software libre sino la cultura abierta, pero lo interesante de este momento es que los intereses de unos y otros coinciden en gran medida. En este sentido creo que es indispensable pensar en las relaciones entre las plataformas digitales emergentes y la cultura abierta.

Existen tres plataformas digitales (infraestructuras en las que se ofrecen servicios) que están emergiendo como los espacios principales de producción de conocimiento e interacción digital: las redes sociales, los servicios en "la nube" (cloud computing) y las plataformas móviles. Buena parte del software que utilicemos en el futuro (y ya en el presente) debe trabajar en o sobre esas plataformas. Por tanto, las reglas de juego en que se base ese software y las prácticas de sus usuarios ("el código es ley") dependen y dependerán cada vez más de las condiciones que marquen esas plataformas.

En el pasado, en el periodo anterior a la emergencia de estas nuevas plataformas, la mayor parte del software trabajaba sobre una plataforma abierta (la propia Internet original) y existían pocas restricciones (ni tecnológicas ni regulatorias) al desarrollo de una diversidad de prácticas y, por tanto, de innovaciones. Esta plataforma funcionaba, y quizás aún funciona, como un procomún: un espacio híbrido donde negocian e interaccionan mercados, gobiernos y comunidades de usuarios.

Las plataformas emergentes, a diferencia de esa Internet original, están controladas por corporaciones y en muchos casos tienden al oligopolio (ya sea Facebook o Twitter en las redes sociales; Amazon en servicios en la nube; o Android o iOS de Apple en plataformas móviles). Desde mi punto de vista el problema no es que existan estas alternativas comerciales, ni tan siquiera que sean dominantes. El problema es que no existan alternativas abiertas y que la movilidad de los usuarios esté seriamente limitada. Si se dan estas dos condiciones, las comunidades de usuarios tendrán libertad para cambiar de plataforma de una forma rápida manteniendo todo su capital simbólico (conocimiento) y relacional. Esta misma posibilidad puede actuar de freno para que las plataformas corporativas no intenten llevar al extremo sus posiciones dominantes.

En este ámbito es donde la política y los gobiernos tienen un papel esencial definiendo las reglas de juego, en particular en lo que respecta a la movilidad de los usuarios. El desarrollo de alternativas a las plataformas precisa de condiciones que favorezcan la innovación y la capacidad de experimentación de usuarios y comunidades y el mantenimiento de la neutralidad de la red. La movilidad precisa de que se respeten una serie de reglas básicas como la interoperabilidad, los estándares, unos derechos sobre nuestra identidad digital y nuestros datos y contenidos.

Plataformas digitales emergentes y cultura abierta

Dentro de la Conferencia Internacional de Software Libre 2012 (OSWC) que se celebra en Granada he participado en un grupo de trabajo para debatir sobre el presente y futuro del software libre en España. En mi opinión el software libre ha sido uno de los elementos clave de la transformación radical que se ha producido en las últimas décadas y que podríamos denominar de muchas formas: cultura abierta, cultura libre, cultura digital, sociedad red … Sin embargo la "victoria del software libre" (con una cuota de mercado muy elevada en ciertos sectores e infraestructuras y como agente de cambio social y cultural) conlleva también la necesidad de la revisión de sus posicionamientos. En sus inicios el movimiento de software libre era una isla en un entorno totalmente diferente y por tanto su desarrollo dependía fundamentalmente de factores endógenos. Hoy en día, por el contrario, este movimiento y el propio software es parte de un complejo ecosistema y su continuidad y crecimiento dependen mucho más de factores exógenos, de sus relaciones con los otros componentes del ecosistema con los que necesariamente tiene que trabajar (tanto en términos humanos como de código). Por tanto esto obliga a dejar de pensar en sentido restringido sobre software libre y pensar y actuar más sobre cultura abierta, de forma que el software libre encuentre el ecosistema adecuado para su desarrollo. Desde mi punto de vista, lo relevante no es en si mismo el software libre sino la cultura abierta, pero lo interesante de este momento es que los intereses de unos y otros coinciden en gran medida. En este sentido creo que es indispensable pensar en las relaciones entre las plataformas digitales emergentes y la cultura abierta.

Existen tres plataformas digitales (infraestructuras en las que se ofrecen servicios) que están emergiendo como los espacios principales de producción de conocimiento e interacción digital: las redes sociales, los servicios en "la nube" (cloud computing) y las plataformas móviles. Buena parte del software que utilicemos en el futuro (y ya en el presente) debe trabajar en o sobre esas plataformas. Por tanto, las reglas de juego en que se base ese software y las prácticas de sus usuarios ("el código es ley") dependen y dependerán cada vez más de las condiciones que marquen esas plataformas.

En el pasado, en el periodo anterior a la emergencia de estas nuevas plataformas, la mayor parte del software trabajaba sobre una plataforma abierta (la propia Internet original) y existían pocas restricciones (ni tecnológicas ni regulatorias) al desarrollo de una diversidad de prácticas y, por tanto, de innovaciones. Esta plataforma funcionaba, y quizás aún funciona, como un procomún: un espacio híbrido donde negocian e interaccionan mercados, gobiernos y comunidades de usuarios.

Las plataformas emergentes, a diferencia de esa Internet original, están controladas por corporaciones y en muchos casos tienden al oligopolio (ya sea Facebook o Twitter en las redes sociales; Amazon en servicios en la nube; o Android o iOS de Apple en plataformas móviles). Desde mi punto de vista el problema no es que existan estas alternativas comerciales, ni tan siquiera que sean dominantes. El problema es que no existan alternativas abiertas y que la movilidad de los usuarios esté seriamente limitada. Si se dan estas dos condiciones, las comunidades de usuarios tendrán libertad para cambiar de plataforma de una forma rápida manteniendo todo su capital simbólico (conocimiento) y relacional. Esta misma posibilidad puede actuar de freno para que las plataformas corporativas no intenten llevar al extremo sus posiciones dominantes.

En este ámbito es donde la política y los gobiernos tienen un papel esencial definiendo las reglas de juego, en particular en lo que respecta a la movilidad de los usuarios. El desarrollo de alternativas a las plataformas precisa de condiciones que favorezcan la innovación y la capacidad de experimentación de usuarios y comunidades y el mantenimiento de la neutralidad de la red. La movilidad precisa de que se respeten una serie de reglas básicas como la interoperabilidad, los estándares, unos derechos sobre nuestra identidad digital y nuestros datos y contenidos.

Videos sobre la propiedad intelectual (de interés para investigadores y docentes universitarios)

La REBIUN (Red de Bibliotecas Universitarias) acaba de crear un sitioweb con información sobre la propiedad intelectual de las producciones científicas y académicas que producimos los docentes e investigadores y los derechos que nos acompañan y, que en numerosas ocasiones, desconocemos. En dicho sitioweb se ofrece un pequeño tutorial formado por tres pequeños videoclips que recomiendo

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