MITIFICACIÓN CIENTÍFICA Y COMPRENSIÓN DE LA TECNOLOGÍA

One Door, Two Faces

 

Nuestras creencias pueden poner un halo de subjetividad a nuestras actividades y evitarnos ver lo que se hace o, al menos, evitarnos verlas de otro modo, desde otro punto de vista. Eso es "mitificación" y puede darse con cualquier actividad humana. En este caso, la tendencia por darle mayor sustento racional a una actividad llega al extremo de buscar convertirla en ciencia. Con ello, se le agrega un halo de respetabilidad y cierta magia, que antes se asociaría con actividades religiosas. Es parte de nuestra necesidad humana de trascender, por un lado, y la necesidad de garantizar el sentido y status de la actividad, por otro.

Por eso, voy a reflexionar sobre el caso de la medicina, y cómo se la clasifica como ciencia, cuando, en mi opinión, que puede resultar polémica, es una tecnología. Empezaré con una pregunta:

¿Puede la medicina predominante en nuestros hospitales aceptar como válidas a la homeopatía o la acupuntura o la medicina originaria o naturista u holística? Hay dos formas de tratar el tema:

a. No hay fundamentos científicos para esas prácticas.

b. No hay estudios que demuestren la eficacia de esas prácticas.

Si llegase a demostrarse una eficacia suficiente de esas prácticas y no existiesen fundamentos científicos al mismo tiempo, es probable que se aceptasen las prácticas. Esto significa que la medicina se define principalmente por su búsqueda de resultados, es una tecnología (lo que no quiere decir que no realice prácticas científicas). Es tecnología porque busca mejorar procesos, su esencia no es explicarlos, la explicación es tarea de las ciencias.

Alguno pueden argumentar que no usarían esas prácticas, porque no están probadas. Creo que sí las usarían, claro que primero aplicarían una serie de pruebas doble ciego para comprobar su eficacia y eso sería su prueba. Claro, harían presunciones sobre cómo es que funciona, pero la falta de una explicación no los va a inhibir de aplicarla luego. Ésa es la diferencia entre un médico y un biólogo: el segundo no va a hacer nada hasta que esté consagrado por el paradigma. 

Por otro lado, no hay nada de malo en la tecnología para decir que se es menos siendo una. La tecnología de microprocesadores tiene un alto nivel de consideración científica, así como la de encriptación. Igualmente, plantear que la medicina es "ciencia aplicada" es un subterfugio para decir que es una tecnología. Hemos caído en la mitificación científica (y yo amo la ciencia), donde algo para tener validez debe ser "ciencia".

A ver. Pensemos esto un poco más.

the latest alice

Hay un espectro que va desde las ciencias "más científicas", digamos, la física, hacia otras actividades de investigación que no pueden ser equivalentes a ellas. La pregunta es ¿por qué sucede este espectro? En principio, toda actividad que busca llamarse ciencia debería compartir el método, que es la expresión de la mentalidad científica, es decir, una mentalidad en la que se plantean teorías (lógicamente estructuradas) y se buscan pruebas (en lo posible, experimentos contrastables y repetibles), es decir, donde la racionalidad es la base (la conjunción de razón y evaluación de consecuencias). Si una actividad se define por su finalidad, una actividad científica sería la que busca la explicación y una tecnológica la que busca mejorar un proceso. Aquí debe venir la otra pregunta: ¿qué es lo que define la disciplina que queremos "etiquetar"? Si prima la búsqueda de resultados (mejorar procesos) es tecnología, si prima la explicación, es ciencia. En el caso de la medicina, ¿cuál es la prioridad? 

Ahora, una actividad podría definirse también por el tipo de campo de estudio. Un campo de estudio relativamente consagrado. Pero, así, como todo puede convertirse en campo de estudio, entonces podríamos crear ciencias de todo. Para evitar esto, se busca un criterio que distinga niveles de campos de estudio, para decir que las ciencias son aquellas cuyo campo de estudio es lo que es más general de un ámbito determinado. El problema subsiste, pues se pueden crear campos de estudio sin cesar. Creo que debemos buscar otro criterio para "etiquetar" de científica a una actividad.

El campo de estudio es solo un aspecto de la actividad, el aspecto cognitivo. Al parecer, en la ciencia, este aspecto es el que prima, en la tecnología, no. ¿Qué hacen los científicos con sus explicaciones? ¿cuál es el rol social de la ciencia?, supongo que darle sustento a una forma de sociedad, darle sustento a todas las actividades sociales, en definitiva, tratan de responder a la necesidad de encontrar sentido a la vida, a lo que todos hacen. Por eso, entran en conflicto con la religión y todas las actividades que responden a esa pregunta de otro modo. Por eso, a la medicina no le van a preocupar tanto las disputas entre la medicina "occidental" con las medicinas alternativas, sino cuando producen resultados negativos en la salud. La acupuntura se adopta en los hospitales y la homeopatía se acepta en algunas partes de Europa. Pero a los físicos y biólogos, por ejemplo, debatirán hasta la médula los supuestos de esas actividades.

Si un médico, sea alópata o no, aplica criterios científicos, hace ciencia cuando busca solo explicar, pero si lo hace para obtener resultados, realiza una actividad tecnológica. Ahora, la medicina o la pedagogía (para mencionar otra "ciencia") no son actividades científicas sino tecnológicas, en la medida que la explicación es un medio para cumplir sus fines. Por otro lado, las tecnologías no solo recurren a la ciencia como conocimientos ciertos desde los cuales crear sus procedimientos o su conocimiento. Son tecnologías porque instrumentalizan el conocimiento y lo convierten en resultados socialmente aceptados, porque usan el conocimiento para resolver problemas. 

Mi intención en todo esto ha sido entender qué es la ciencia y qué no lo es, igual en la religión y en la medicina y en la educación. No defiendo que la ciencia sea la única fuente de nuestra concepción de vida ni creo que todo lo bueno viene de ella. Solo busco establecer algunos criterios claros. Por ello, creo que la discusión se mueve hacia lo que admitimos en nuestra sociedad que es un conocimiento aceptado como fundante y suficiente. Para la mayoría, es un tipo de conocimiento basado en la experiencia religiosa. Para una gran minoría (entre la que me encuentro), es el conocimiento basado en la experiencia científica, pero sin descartar las otras fuentes, no sin antes cribarlas por el tamiz de la racionalidad (no del cálculo o la lógica, aclaro, o sea, no solo de la mera razón). 

 

Mi siguiente pregunta, que quiero responder en otro artículo, es: ¿puede la creencia basada en experiencias religiosas ser usada como una guía para la vida cotidiana en todos sus aspectos? Aunque creo que mejor la planteo así: ¿qué tipo de creencia debemos emplear como una guía para la vida cotidiana? ¿qué criterio debemos emplear para encontrar esas creencias?

rainy day

TPACK COMO PROPUESTA INSUFICIENTE PARA INTEGRAR TIC Y EDUCACIÓN

And sadness descends

Después del análisis que he hecho (que sigue a continuación), he llegado a la conclusión que esta propuesta es simplificadora en exceso. Su eje es encontrar los puntos de intersección de tres tipos de conocimiento: el tecnológico, el pedagógico y el "disciplinar" (en una traducción española, en inglés, se refiere al "content knowledge", al contenido, es decir, a lo temático). Tengo estas observaciones:

1. ¿Cuál es la idea de fondo de la propuesta TPACK? ¿Es una metodología? ¿cuál es finalidad? En su sitio web proponen esto: "el Conocimiento Tecnológico Pedagógico del Contenido, TPACK por sus siglas en Inglés, trata de capturar algunas de las cualidades esenciales del conocimiento requeridas por el maestro para integrar tecnología en su enseñanza", es decir, es una propuesta para ¿explicar, ayudar, organizar? la práctica del docente que quiere aplicar la tecnología para enseñar un contenido determinado. También se le describe así: "TPACK es un marco conceptual de trabajo para comprender y describir los distintos tipos de conocimiento necesarios para que el docente realice una práctica pedagógica efectiva en un contexto de aprendizaje enriquecido con tecnología" ("Technological Pedagogical Content Knowledge (TPACK) is a framework to understand and describe the kinds of knowledge needed by a teacher for effective pedagogical practice in a technology enhanced learning environment.", Wikipedia, claro).
En ese sentido, es una metodología de enseñanza. No son estrategias de aprendizaje sino una forma de instruir al docente sobre una ruta para "manejar la tecnología" para sus propósitos. Es, entonces, una receta. No es una explicación de las relaciones entre la educación y la tecnología, ni es un análisis de las diferencias y similitudes entre los "conocimientos" (entre comillas, por lo que digo en el punto 3., más abajo) educativos, tecnológicos y "content knowledge" (conocimiento del tema a enseñar). El diagrama siguiente es emblemático, sugerente, pero erróneo.

El diagrama muestra los conocimientos que existen en ese proceso: la enseñanza en un contexto de aprendizaje enriquecido con tecnología, y las muestra como intersecciones de "conocimientos". Digo que es erróneo porque es un modelo unidimensional: el conocimiento es un producto, resultado de la interacción entre los agentes del proceso, que, a su vez, interactúan con "componentes" (sean libros, computadoras, medios de comunicación, etc.) y que actúan así por una serie de supuestos: emociones, sentimientos, prejuicios, etc., nada de lo cual aparece en el diagrama. Y si no sale, es porque es reduccionista y excesivamente simplificador (los modelos simplifican, pero éste exagera). Un modelo elige un punto de vista relevante desde el cual se abstraen los elementos no muy influyentes: aquí el punto de vista es el conocimiento, que, como producto, es más bien un resultado, y, por lo tanto, no es tan relevante, a lo más, es sirve como indicador.


2. En realidad, no son tres "conocimientos", pues el "content knowledge" es aquello que se quiere enseñar-aprender, y, para ello, se busca una síntesis de lo "didáctico", el "pedagogical knowledge" con lo "técnico", el "technological knowledge". Es decir, de base se implica que ambos son medios. Claro que tienen sus propios conocimientos, pero la articulación en este sentido implica la superioridad del contenido, pues, es de aquello que debe aprenderse. Este tipo de integración es excesivamente pragmático y no es realista, solo sirve para lograr un objetivo que es "aprender X". Bueno, una pistola mata a mis enemigos, pero con eso no se termina la guerra. La educación no es "aprender TODOS los contenidos" sino "formarse como persona", lo cual requiere ir más allá de hacer intersecciones de "conocimientos". Por ello, lo que llaman "conocimiento pedagógico del contenido" es simplemente el tratamiento didáctico del tema, así como el "conocimiento tecnológico pedagógico" es solamente la comprensión de las potencialidades didácticas de la tecnología y el "conocimiento tecnológico del contenido" es, a ver, a ver, qué puede ser, o más bien, qué podemos encontrar para llamarlo así. Realmente, las diferencias entre el "conocimiento tecnológico pedagógico" y este último no parecen ser significativas: ambos se refieren a la forma de presentar un contenido, siendo el contenido pedagógico un contenido que es, a la vez, contenido y procedimiento, por definición.

3. "Conocimiento" tiene significados distintos según la disciplina en que se emplee, aunque, claro, siempre hay un punto común. Para un ingeniero, el conocimiento es un conjunto de términos, prácticas, procedimientos, antes que teorías o conceptos, para un abogado, es el conjunto de la normas y cómo se aplican en casos distintos y la capacidad para ver eso, y así podríamos seguir. Creo que el problema para la integración no es la asimilación de "conocimiento" sino la flexibilización de la mentalidad, la capacidad de aprender nuevas formas de ver y actuar. No es un asunto de hacer intersección de conceptos, sino de comprender cómo se dan dos actividades humanas muy divergentes: la educación y la tecnología. Solo por dar un ejemplo: la tecnología supone como valores la eficiencia y la eficacia, la educación asume otros valores, como la solidaridad, el respeto y el optimismo, por supuesto, dos esferas de valor muy alejadas entre sí. ¿Cómo integrarlas? Una forma es un tercer valor que esté implicado en ambas, como la creatividad o la individualidad. Otra forma es por su similitudes en los procedimientos, pues ambas actividades se parecen en algo: buscan la mejora… en la tecnología, la mejora de procesos, en la educación, la mejora de la persona. En fin, creo que la metodología referida no aborda suficientemente este tipo de aspectos, que me parecen de fondo y esenciales.

4. Me preocupa esta metodología por las razones anteriores y porque nos aparta del núcleo de la integración de la tecnología en la educación: los agentes educativos. Y aleja la discusión de cómo los aspectos sociales y culturales influyen en esa integración, y de cómo es sumamente relevante que la educación y la tecnología se definan como actividades, no conocimientos.

Sin título

SER en un mundo virtual

184-What's On Mikey's Mind?

¿Qué nos define en el mundo virtual? ¿Realmente todas las formas de definir al ser humano se agotan en este nuevo mundo virtual? ¿Es realmente nuevo? ¿qué es lo nuevo del mundo virtual?

Para el que educa es un problema creer fervientemente en un conjunto de valores. Si educar es ayudar al nacimiento de un ser humano completo, único, con su propia e independiente conciencia, entonces debemos luchar a brazo partido con nosotros mismos cuando educamos y resistir la tentación de “implantar” nuestros valores. El estudiante debe descubrir sus valores. Le daremos microscopios para analizar sus actos, telescopios para ver sus consecuencias, espejos para mirarse cuando realice una acción, y así por el estilo, en la confianza que descubra los valores que a nosotros nos permiten ser respetuosos con su diferencia. Y esperar que nos encontremos al final del camino.

 

Pero quién sabe adónde llegaremos. Cada generación  

 abre puertas donde otra pensaba que sólo había paredes. A veces, hace huecos en las paredes y las llama ventanas. Al final, creemos que ampliamos la noción de humanidad. Cada paso (adelante, atrás, al costado, etc.) nos define. Lo extraño de hoy es la ingenuidad de mañana. La tecnología, que no es una moda, es otra forma de ser que nos define. Claro que tampoco la tecnología de ayer (como las máquinas de escribir) es la de hoy (con las computadoras) ni como la de mañana (como la no sé qué).

Hoy vi algo que me sacó del cuadro y que ya verán que tiene que ver. Un poster rectangular tenía un gran título en grandes letras por un lado, paralelo a la parte más estrecha del poster. También tenía un gran dibujo, que ocupaba las dos terceras partes del poster, y que estaba colocado perpendicularmente a la parte más estrecha del poster, igual que las letras pequeñas con la fecha y el lugar del evento. Discutimos sobre cómo pegarlo en la pared. Algunos decían que el título siempre iba arriba. Otros que el dibujo era lo más importante y que el título iba al costado. Es decir, los primeros ponían el lado más pequeño arriba, los segundos, el lado más largo arriba. Espero darme a entender. Unos privilegiaban una “lectura textual” del poster, donde la imagen era subsidiaria y auxiliar. Los segundos notaban que la imagen era la que comunicaba y que el texto era una ayuda. ¿Quién tenía razón?

En fin, era el código o las condiciones de la comunicación las que hacían variar el sentido de ese objeto. Está de moda poner etiquetas (ahora más, porque hay demasiada información y las etiquetas sirven para ubicar paquetes de información), y no sólo eso, sino que existe una disciplina que convierte el etiquetado social en ordenamiento de la realidad (la folcsonomía). Existe un gran movimiento que genera denominaciones y clasificaciones a montones. Entrar en la red es someterse a ese movimiento, pues sólo etiquetados seremos admitidos en el reino de lo virtual: e-business, e-learning, e-love, e-tc. El nombre que asumimos al existir en este reino es: cibernauta, ser digital, ciberconectado, etc.

¿Qué nos define en el mundo virtual? ¿Realmente todas las formas de definir al ser humano se agotan en este nuevo mundo virtual? ¿Es realmente nuevo? ¿qué es lo nuevo del mundo virtual?

Sería bueno saber qué significa “ser cibernauta” o “ciberconectados” o “ser digital”. Es decir, cuándo puedo llamar a X de ese modo: lo defino como el que tiene acceso al mundo virtual (continuo o disponible, son dos opciones), o bien lo defino como el que aprovecha ese acceso (participante, productor, etc. de algún tipo de material digital), o bien lo defino como el que tiene capacidades para el mundo digital (aunque no tenga acceso ni lo aproveche), lo cual es sumamente problemático averiguar. ¿Qué nos hace pertenecer al mundo digital? de igual manera que la colocación del poster expresa nuestra forma de percibir el mundo.

Para precisar un poco mi interés les cuento algo que ustedes ya deben de haber experimentado: pregunté a dos alumnas con quién “hablaban” (no hay otra manera de decirlo, así es) tanto por el chat y me dijeron que con sus amigos del barrio, a quienes verían en un par de horas. No era un asunto urgente, sólo que “decían” lo que no dirían al verlos cara a cara. El mundo virtual nos permite hacer de manera práctica y directa lo mismo que nos cuesta tanto hacer cara a cara: presentarnos bajo la luz de nuestros deseos no confesados (lo que en el contacto comunicativo directo se llama “eufemismo”: no hablamos del excremento sino de los desechos o de “ese restito”). En el mundo virtual no se nos puede acusar de mentir, sino de jugar, de provocar; el que no se inventa su máscara, no está socializando. Ciertamente, eso también sucede en la vida no virtual, pero no es tan fácil ni es tan poco penalizado. Es la ilusión y la oportunidad de construir una realidad VÁLIDA.

Regreso al principio: no desaprovechar esa forma de comunicación, en la medida que reza el dicho “dime cómo te comunicas y te diré quién eres”. Mucha gente que no puede hablar cara a cara, que no tiene habilidades para redactar ni interés para hacerlo, desemboca en el mundo virtual. Este mundo virtual ilumina un aspecto oscurecido de nosotros y nosotros como educadores debemos ayudar a que nuestros estudiantes utilicen estos medios para que los descubran, sin temor, y tener los microscopios, telescopios y espejos listos. Aquí no vale el temor a la competencia técnica sino el valor de embarcarse y quién sabe adónde llegaremos. Nuestros alumnos nos agradecerán que seamos sus bitácoras y su viejo y sabio marinero susurrando en su oído: “¿a dónde quiere ir, capitán?”

PRIMERA CODA

Tecnología es una forma de ser. Cuando ves que alguien no puede destapar su botella y quieres hacerlo por él, cuando encuentras que se demoran en servirte en un restaurante y observas cómo se distribuyen el trabajo, cuando compras más de una cafetera hasta encontrar la que hace el café como lo quieres, es que eres de las personas que se dedican a mejorar procesos. Es una manía, dicen algunos, es una obsesión, dicen otros, eres autista en ciernes, podrían decir. Pero no es eso. Sucede que vives los procesos, es fácil para ti desarmar en pasos o en acciones o en posibilidades lo que a otros les parece complicado. Y puedes ser un "espeso" para muchos, porque te fijas en lo que pocos se fijan: cómo se hacen las cosas. Es tu forma de ser. Es nuestra forma de ser. Es la tecnología como otra forma de la experiencia humana.


 


Preguntas pendientes:
a. ¿Es lo mismo “mundo virtual” que realidad virtual?
b. ¿Es lo mismo “ser humano” que humanidad?
c. ¿Qué es lo importante: empezar bien o terminar bien?

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Conectivismo y capacidades

Pensando en cómo se piensa y se concreta el pensamiento en la red, a través del conectivismo, escribí el artículo en Storify  y  ahí lo tienen. Espero que sea útil.