Madrid Laboratorio Urbano: taller de prototipado en Medialab Prado

Madrid_laboratorio_urbano

Medialab Prado ha lanzado la convocatoria del Taller de prototipado colaborativo y simposio internacional Madrid Laboratorio Urbano dedicado a las Infraestructuras, prácticas y herramientas para repensar la vida en común:

Madrid Laboratorio Urbano propone explorar la relación entre ciudad, cultura digital y procomún a través de un programa que incluye un taller de producción colaborativa y una serie de conferencias y debates en los que participan invitados internacionales y proyectos locales, que plantean una reflexión acerca del significado de lo procomún y la cultura digital en la evolución de la ciudad.

La convocatoria para envío de propuestas está abierta hasta el 4 de mayo, y los talleres se desarrollarán dos fases en Mayo y Octubre. Se seleccionarán 15 proyectos que aborden temas relacionados con el espacio público e infraestructuras abiertas, la ciudad inclusiva y la ciencia ciudadana, y se desarrollarán en equipo siguiendo la metodología de Medialab Prado. Participo junto con Antonio LafuenteJosé Luis de Vicente como asesor y en mi caso como facilitador de los proyectos espacios público e infraestructuras.

Este es el texto que hemos preparado como introducción y contexto para el taller:

Introducción

Madrid Laboratorio Urbano propone explorar la relación entre ciudad, cultura digital y procomún a través de un programa que incluye:

  • Un taller de producción colaborativa en el que tomando como base proyectos locales ya en marcha se diseñen y prototipen nuevas herramientas, plataformas y acciones. Este taller se desarrollará siguiendo la metodología habitual de Medialab-Prado: convocatoria abierta para la selección de propuestas, inscripción de colaboradores interesados, formación de grupos interdisciplinares de trabajo y desarrollo de prototipos en un proceso apoyado por facilitadores y asesores de diferentes ámbitos.
  • Una serie de conferencias y debates en los que participan invitados internacionales y proyectos locales, que plantean una reflexión acerca del significado de lo procomún y la cultura digital en la evolución de la ciudad.

Contexto

  • Vivimos una época convulsa en la que se mezclan crisis y transformación, la obsolescencia de diversas prácticas y valores sociales, políticos o económicos, y la emergencia de otros, de forma caótica pero empezando a dibujar nuevos modelos. La ciudad, como ningún otro, es el principal escenario de este proceso. Y Madrid se está configurando como un laboratorio no planificado de proyectos ciudadanos de todo tipo que exploran las posibilidades y los límites de la nueva cultura social, y en particular de la cultura abierta / libre, como configuradora del espacio público y de las relaciones sociales, económicas o políticas que genera.

Así en Madrid nos encontramos con movimientos sociales que toman la bandera de las más diversas reivindicaciones, colectivos de amateurs y profesionales que investigan desde la acción sobre el espacio público y la participación ciudadana, o diversos laboratorios ciudadanos donde se congregan comunidades que desde el hacer reflexionan sobre la ciudad o la economía. Y todo esto sucede mientras lo público y lo privado, la administración y las empresas, tratan de descubrir sus razones de ser e incluso en algunos casos intentan reconvertirse, ya sea por necesidad o por oportunidad, en plataformas que generen comunidades o que se inserten en las ya existentes.

Si algo caracteriza este proceso es su aparente, y puede que real, caos. La dificultad para aprehender su significado profundo o para entender sus causas últimas. Por supuesto menos previsibles son aún sus consecuencias en el medio y largo plazo. De este modo, este escenario provoca emociones encontradas, que van desde el pánico y la ausencia de esperanza hasta la ilusión por un posible cambio real. Y en este choque emocional nos encontramos todos: los agentes del viejo sistema y los activistas del que podría ser nuevo; los marginados y los que toman las decisiones …

Si algo podría aglutinar y dar cierto sentido a lo que sucede es el propio concepto de procomún. Redescubrimos ahora el poder de lo que se encuentra, por utilizar una definición negativa, entre lo público y lo privado. Ese enorme espacio donde se desarrollan nuestras vidas y que durante décadas se censuró y creímos ya inexistente. Solo si ahora nombramos ese espacio y entendemos sus propiedades podemos empezar a entender estos fenómenos emergentes. Y solo entendiendo que es y como funciona el procomún podemos comprender su dinámica caótica fruto directo de un sistema con una gobernanza compleja, diversa y sofisticada que tiene poco que ver con los sistemas políticos y corporativos clásicos.

El otro concepto que puede ayudarnos a entender el presente es el de cultura digital. La tecnología nos ha empoderado al convertirse en una infraestructura relacional y de conocimiento básica. Pero su papel no es solo instrumental, por muy relevante que éste sea. Alrededor de la tecnología llevan décadas trabajando comunidades especialmente activas que han consolidado nuevas prácticas y valores que hasta hace poco se consideraban marginales, quizás incluso peligrosas. Pero hoy en día lo abierto, la transparencia o la colaboración son ya referentes a los que intentan abrazarse instituciones y empresas que tratan de incorporarse y hasta apropiarse, para bien y para mal, a esta nueva realidad.

Madrid como laboratorio: Madrid es uno de los escenarios más relevantes en el encuentro de la ciudad, la cultura digital y el procomún. Un laboratorio emergente de innovación ciudadana y gobernanza. Medialab Prado ha contribuido a esta exploración convirtiéndose en uno de los generadores de comunidades de la ciudad, además de reflejar en si mismo las contradicciones y oportunidades del nuevo escenario al ser una iniciativa pública desde la que funciona un laboratorio del procomún y donde se organizan comunidades de amateurs y profesionales.

El taller internacional Madrid Laboratorio Urbano propone explorar la relación entre ciudad y procomún utilizando los enfoques y metodologías de los proyectos Interactivos? y Visualizar que vienen desarrollándose en los últimos años. ¿Qué aportar desde Medialab a una temática que ya cuenta con un gran desarrollo en la ciudad de Madrid? El objetivo final es generar un espacio de colaboración donde puedan encontrarse los proyectos locales e iniciativas internacionales para diseñar y prototipar nuevas herramientas y experiencias y, de ese modo, propiciar un debate y reflexión sobre el significado de lo procomún y la cultura digital en la evolución de la ciudad. En este sentido la propuesta se centra en buscar las sinergias entre las diversas iniciativas ya existentes y en reflexionar sobre las consecuencias de estos procesos.

Conceptos emergentes sobre diseño y sus modelos de negocio

   Diseno_emergentes

Durante estos últimos meses desde Barrabés Next he tenido la oportunidad de trabajar activamente en la  conceptualización, prototipado e implementación de proyectos empresariales relacionados con el diseño. Colaboramos con el Instituto Europeo de Design (IED) en Madrid, dentro de sus Masters of Design and Innovation y en especial en el Master of Strategic Design Labs, que dirije Carlos Barrabés y que gestionamos y en el que tutorizamos los proyectos de tesis desde Barrabés Next. Además, en Galicia, y en colaboración con la Asociación Galega de Diseñadores (DAG) hemos dirigido un curso de creación de empresas de diseño. En ambos casos hemos tenido la oportunidad de identificar una serie de conceptos y tendencias emergentes que afectan a los modelos de negocio y al papel social y económico del diseño. Por otra parte estos conceptos y valores refuerzan el sentido estratégico del diseño cuando se aplica su enfoque a nuevos problemas. A continuación presento estos conceptos y tendencias de modo sintético.

1. Personalización y co-diseño

Los productos no están finalizados sin la participación activa del usuario que lo personaliza. De este modo ya no se necesita segmentar al usuario (definir tipologías a las que se le ofrecen productos estandarizados pensados, por tanto, para un cliente pasivo). Para lograr la personalización el diseño debe modularizar los productos para permitir su recombinación así como simplificar las opciones para que el usuario solo tenga que abordar los elementos que representan la complejidad significativa del producto.

2. Diseño + artesanía

El diseño se ha asociado hasta ahora con procesos industriales de fabricación y comercialización. Hoy en día es posible (ver 3) acoplar el diseño con procesos artesanales de producción añadiendo una nueva capa de valor (ver figura). Muchos proyectos de diseño nacen hoy en día buscando sinergías con los artesanos y sus procesos de creación y producción y no como procesos antagónicos a los que se generan desde la artesanía.

3. Producción local y distribuida

Las herramientas y plataformas digitales generan nuevas formas de coordinación y eficiencia que permiten reducir costes de producción  (ver figura) y por tanto regresar a modelos locales y/o distribuidos (producción basada en varias localidades con ensamblaje posterior). Al tiempo son viables las producciones pequeñas dado que es viable fabricar pocas unidades con un coste razonable. De este modo los procesos artesanales pueden ser actualizados conservando su esencia pero permitiendo ampliar su escala y reducir su coste.

4. Comunidades, redes y plataformas

Las organizaciones informales aumentan su relevancia al ser más frecuentes, de mayor tamaño y más eficientes (gracias a la infraestructura digital). Estas organizaciones adquieren diferentes tipologías (comunidades y redes) y sirven diferentes objetivos (desde espacios de coworking, que comparten recursos, a plataformas que permiten desarrollar proyectos colectivos). Estos modelos implican nuevas formas de relación entre las personas y de desarrollo de los proyectos además de servir de estructuras de soporte profesional y emocional a las personas.

5. Durabilidad y persistencia

La obsolescencia programada ha caracterizado la era industrial en la que los productos estaban pensados y diseñados para una duración corta y para un usuario consumista. El nuevo diseño piensa en la durabilidad y la persistencia de sus productos y en un usuario que mantiene otro tipo de relaciones con el diseño y los productos. La sostenibilidad, el reuso y el reciclaje están entre los valores centrales de los nuevos diseñadores.

6. Empresas y sostenibilidad económica

En el pasado la sostenibilidad económica, y los modelos empresariales asociados, no fueron una preocupación central de los diseñadores. En general, o se trabajaba para grandes organizaciones (marcas, editoras etc) o como freelancers que dependían de un flujo de proyectos que no generaba ni gestionaba el diseñador. Ahora estas fuentes continuas y predecibles de proyectos y financiación han desaparecido o generan un nivel de precarización extremo, por lo que se hace imprescindible que los diseñadores piensen de modo activo acerca de la sostenibilidad de us proyectos vitales y profesionales. Esto lleva a la necesidad de generar economías como actitud política y a entender la empresa como el vehículo para lograr la autonomía económica de personas y equipos. Focalizar una parte de la creatividad y esfuerzo en diseñar y poner en marcha empresas con modelos de negocio viables se convierte en una necesidad y un reto del mismo interés que el diseño de productos.

7. Valores diferenciales y marcas

Como síntesis, los usuarios buscan en los productos de diseño valores diferenciales: artesanía, personalización, producción local y a pequeña escala, sostenibilidad, durabilidad, lentitud, diálogo, implicación del usuario … Estos nuevos valores generan nuevas narrativas alrededor de las que se construyen las marcas que resaltan los intangibles asociados al diseño.

El territorio de Málaga desde la perspectiva de la ciudad expandida y las ecologías en red

Malaga_2En verano de 2010 tuve la oportunidad de recorrer la provincia de Málaga acompañado por Susana García Bujalance, profesora de la Escuela de Arquitectura de Málaga, y Karla Brunet. La razón de este viaje es un proyecto coordinado por Suana García que pretendía reflexionar sobre la naturaleza territorial de la provincia, que incorpora la Costa del Sol como una realidad urbana metropolitana que desborda escalas y límites políticos y una zona interior eminentemente rural y desconectada de la costa. Como resultado de ese proyecto se publicó una monografía (Málaga como Laboratorio Urbanístico. Esbozos para el entendimiento de una habitabilidad difusa, editada por la Fundación Málaga Desarrollo y Calidad) en la que escribí un capítulo (Una nueva visión del territorio: Ciudad expandida y ecologías en red, versión completa en  pdf) en el que pretendía aportar una visión del territorio malagueño desde la óptica de los conceptos de ciudad expandida y ecología en red. Ese texto se basa e incorpora algunas reflexiones previas sobre los nuevos modelos urbanos (principalmente los posts Territorio = geología x infraestructuras x política, La evolución de las ciudades: arquitectura y control, Ciudad expandida: Modelos urbanos en el paradigma de las ecologías en red, Cultura postdigital y ciudad expandida y Un futuro para la arquitectura y el urbanismo; así como una síntesis del artículo sobre urbanismo emergente). Porotra el texto es fruto de las observaciones y conversaciones que mantuvimos durante ese viaje.

A continuación reproduzco las partes del capítulo que se refieren específicamente al caso de la provincia de Málaga como ejemplo de la complejidad territorial de un territorio que se ha desarrollado siguiendo las lógicas de ciudad expandida y ecologías en red y una reflexión sobre los retos para su gobernanza teniendo en cuenta que la realidad política está desacoplada de la realidad geográfica y socioeconómica.

Ciudad expandida: zona Metropolitana de la Costa del Sol

 Malaga_1En el final del siglo20 y comienzo del 21 irrumpe de un nuevo modelo urbano y de ocupación y uso del territorio que está empezando a suceder a la ciudadpost-moderna. La interacción de nuevas prácticas ciudadanas traducidas en nuevos usos del espacio y de unas infraestructuras ambientales y construidas que funcionan bajo el paradigma de las “ecologías en red” genera un nuevo modelo urbano y territorial que podríamos definir como “ciudad expandida”. Un modelo que se ha desarrollado a pesar de la planificación pero que a la vez es el resultado, parcial, de las fuerzas de la geología y de la política aunque con resultados inesperados. Esta modelo urbano es expandido en un doble sentido:

2) el espacio público se reinventa en un doble sentido: se configuran nuevos lugares de relación física y se expande con la tecnología. Las redes de comunicación generan espacios digitales que interaccionan con los espacios físicos y producen nuevas formas de relación de las personas con consecuencias espaciales.

El territoriode la provincia de Málaga es un excelente ejemplo de este nuevo modelo territorial. En realidad la provincia de Málaga se estructura en dos territorios bien diferenciados por sus estrategias de ocupación del espacio y las dinámicas de sus ocupantes. La mayor parte de la zona costera conforma una zona metropolitana, la Costa del Sol, que hace ya tiempo que ha dejado de ser, al menos únicamente, un área turística en el sentido más convencional. El interior es un mosaico de diferentes estrategias socioeconómicas que en gran parte se conectan más con otras provincias que con la zona costera de Málaga; un ejemplo caro de desconexión entre la política oficial y las realidades territoriales.

La zona metropolitana podría ser conceptualizada como una “ciudad expandida” tal como la definíamos antes si atendemos a estos elementos:

- El espacio urbano se extiende más allá de los límites políticos, por ejemplo entre municipios, y las zonas periféricas originales dejan de ser en muchos casos espacios suburbanos. Pero lo relevante no es esta expansión sino los cambios en el comportamiento de los ciudadanos que usan cotidianamente el territorio de formas no contempladas en la planificación oficial. Así, es habitual que las rutinas diarias de los habitantes incluyan su presencia de diferentes centros de actividad (muchas veces localizados en varios municipios). Además estos patrones de uso ya no son únicos sino que responden a múltiples tipologías que representan la diversidad de modos de vida. Por tanto, no es posible ya definir un centro y una periferia; nos encontramos ante una ciudad multicéntrica, con múltiples nodos de actividad.

- La población presenta una elevada diversidad en sus orígenes y motivaciones para habitar este territorio. En concreto en las últimas décadas ha crecido un grupo de “inmigrantes” de alto poder adquisitivo que pueden aparentemente pasar por turistas con una segunda residencia. En realidad son personas, en especial de otros países europeos, que deciden vivir permanentemente en la Costa del Sol pero mantienen su actividad profesional original desplegando una doble estrategia: utilizar las tecnologías de comunicación de modo intensivo y realizar viajes frecuentes (muchas veces semanales) para visitar sus “lugares de trabajo” en otras ciudades y países. En paralelo han crecido otras comunidades de inmigrantes, procedentes de Africa y Latinoamérica, que han ocupado los trabajos menos atractivos. Ambos colectivos, por decisión o necesidad, ocupan nuevos espacios urbanos o suburbanos generando nuevos centros de actividad. Ninguno de estos colectivos es bien conocido en sus prácticas espaciales y necesidades. Como tampoco son objetivos electorales (dado que no suelen contar con derecho de voto), son olvidados en la planificación urbanística. Como resultado la planificación suele obviar tanto una parte del territorio y de la población efectiva.

 - En esta ciudad surgen nuevos espacios públicos distribuidos a lo largo del territorio. Más allá de los centros de las ciudades, adquieren especial relevancia las zonas y centros comerciales como lugares de relación. Pero también los inmigrantes de bajo poder adquisitivo aprovechan zonas marginales (en el sentido de ser espacios para los que no se ha definido una función o han sido abandonados por los gestores) en la periferia para sus actividades de ocio y comunitarias.

- Los nuevos y tradicionales habitantes, en parte gracias a su uso de las tecnologías digitales, se organizan en múltiples redes. Cada persona suele participar en diferentes redes formales y, sobre todo, informales y muchas de ellas se estructuran también sobre el territorio de la Costa del Sol. El resultado final es una complejidad social muy elevada.

- En esta transformación los criterios estéticos tradicionales son modificados o simplemente abandonados. La nueva ciudad expandida presenta nuevas formas y estéticas que habitualmente provocan el rechazo de los técnicos y especialistas. Estas nuevas estéticas nacen de decisiones individuales (de agentes privados, ya sean personas u organizaciones), muchas veces discordantes entre ellas, y de su yuxtaposición aparentemente caótica en un mismo territorio. A este proceso ayuda el hecho de que normalmente el desarrollo residencial y comercial se adelanta al de los espacios comunes.

- Una visión superficial de este nuevo territorio puede generar una apariencia de sprawl y de ciudad difusa. Es cierto que en esta zona metropolitana se incorporan áreas de sprawl y zonas difusas pero el conjunto no puede catalogarse así. La zonificación propia del sprawl se ha perdido en gran medida y existen numerosos núcleos con elevadas densidades de ocupación. 

En realidad la Costa del Sol es un ejemplo de un modelo urbano que crece y surge en lugares insospechados, aunque sigue pasando desapercibido. Mientras la reflexión y acción política sobre las ciudades sigue pensando en tipologías convencionales, las zonas urbanas más dinámicas se están convirtiendo en modelos expandidos. Por ejemplo, la zona costera de Galicia y el norte de Portugal configura otro área metropolitana, que discurre desde Ferrol hasta Porto, con características similares a las de la Costa del Sol, aunque en contextos socioculturales y económicos radicalmente diferentes. Incluso, si nos centramos en las grandes ciudades españolas, Barcelona y Madrid representan los dos tipos de evolución urbana. Barcelona sigue hasta su máxima expresión el modelo de ciudad post-moderna convertida en un centro “acondicionado” para uso turístico y para la atracción de la clase creativa. Madrid, por el contrario, partiendo de un modelo centro-periferia, se está transformando hacia otra estructura multicéntrica con nodos de actividad distribuidos por un territorio mucho mayor que el que ocupa la ciudad oficial.

Por supuesto, clasificar los diferentes territorios en una u otra tipología es un ejercicio de simplificación que elimina buena parte de la diversidad y complejidad. Por ejemplo, en Barcelona existen numerosas fuerzas que se oponen a la acción planificadora oficial. En el caso de Madrid, su transformación a un modelo expandido se realiza a pesar de los intentos políticos de crear una ciudad post-moderna.

Territorios “desconectados”: el interior de la provincia de Málaga y las otras costas

Malaga_3Mientras la mayor parte de la zona costera de la provincia de Málaga conforma una estructura urbana muy interconectada, el interior de la provincia y la costa oriental funcionan de forma muy diferente. En ambos casos la geología y la historia han marcado un desarrollo de cada comarca poco relacionado con sus vecinos geográficos situados dentro de la provincia y, por el contrario, ha generado conexiones fuertes con otros territorios próximos (en especial Antequera-Granada). En el caso de la costa oriental, que forma parte de la Axarquía, existe una escasa vinculación con la Costa del Sol. El interior de la provincia se articula alrededor del vector de Antequera, que aunque se asienta sobre un sistema montañoso abrupto, permite la conectividad física dado que cuenta con accesos fáciles. Este sistema organiza una serie de comarcas con escasa vinculación con la costa malagueña como son las sierras de Ronda y las Nieves y la Axarquía, además de la zona norte de altiplanicie donde se localiza Campillos.

Estas comarcas están organizadas en general a partir de núcleos de actividad centrados en unos pocos pueblos (salvo en el caso de la Axarquía en que surge una estructura de asentamientos dispersos muy característica). Suelen presentar, incluso en estos momentos, características rurales clásicas con una elevada dependencia del sector primario. La geología, a través del sistema de sierras que dibuja un territorio abrupto y poco accesible, y las infraestructuras viarias han delimitado las conexiones de cada una de estas comarcas con sus vecinos. Por estas razones en todos los casos las relaciones históricas más fuertes se han establecido con Antequera-Granada más que con la zona costera malagueña de las que la separan barreras físicas importantes y unas infraestructuras deficientes hasta tiempos recientes. En los últimos tiempos, aunque en pequeña escala, estos lugares han empezado a convertirse en segundas residencias de habitantes urbanos o en primeras residencias de nuevos ocupantes de tipologías muy similares a las descritas para la Costa del Sol.

 Es especialmente relevante el caso de la Axarquía, situada en la parte oriental de la provincia y que incluye tanto la zona costera como el interior. La costa tiene escala vinculación con la Costa del Sol y se despuebla en invierno; por tanto sigue una dinámica turística convencional. El interior presenta una parcelación muy fragmentada que dificulta el desarrollo de grandes proyectos y conforma una estructura es de asentamientos dispersos  que en estos momentos combinan viviendas de "locales" y de extranjeros que empezaron a llegar hacia 2002.

Si analizamos la vinculación entre la "ciudad expandida" de la Costa del Sol y las comarcas del interior (así como la Costa del Sol Oriental) comprobamos que desde un punto de vista ambiental forman parte de un sistema común. En este sentido podríamos decir que comparten unas infraestructuras ambientales (por ejemplo cuencas hidrográficas) y por tanto la gestión de su territorio debería en buena medida ser común. Por el contrario, las infraestructuras viarias de conexión han sido muy escasas y han generado una desconexión entre los diferentes territorios de la provincia. Esta desconexión no se resuelve, solo ni de modo inmediato, con nuevas infraestructuras, dado que la historia ha dado lugar a culturas relacionales diferenciadas. En todo caso, la reconexión física es una de las bases para generar una nueva cultura territorial que permitiera de algún modo "unificar" el territorio provincial y favoreciera la eficacia de las políticas comunes. Sin embargo, en estos momentos parece esencial reforzar y ampliar las infraestructuras de conectividad con redes de telecomunicaciones. En este sentido un buen ejemplo sería el caso de la sierra de las Nieves y de Ronda. La red Guadalinfo ha permitido la conexión de los pueblos de esta sierra y ha facilitado la creación de estructuras económicas comunes, fundamentalmente basadas en el turismo rural de interior. A pesar de que estos pueblos cuentan con una deficiente conexión física con la costa, la capital e incluso entre ellos, la infraestructura digital les ha permitido establecer estrategias territoriales comunes.

¿Nuevas políticas para la provincia de Málaga?

La naturaleza artificial, por la existencia de dos territorios afectados por lógicas diferentes, y el modelo urbano expandido de la provincia de Málaga obligan a una revisión en profundidad de las políticas públicas territoriales. En primer lugar parece necesario un reconocimiento de que la dinámica del territorio solo obedece en parte, y a veces de forma imprevista, a las políticas de planificación. Por otra parte parece urgente comprender la realidad social y espacial de la provincia integrando en la observación a todos los grupos sociales (en especial a aquellos que hasta ahora han resultado invisibles) y situando el foco en las prácticas individuales y no en unidades agregadas o definidas con criterio burocrático.

La desconexión de la zona metropolitana costera con el interior de la provincia parece una preocupación principal de las instituciones provinciales. La historia y la “geología” (las infraestructuras ambientales y construidas) han marcado el desarrollo territorial y las conexiones espaciales entre los núcleos de población. En estos momentos, el interior parece la nueva área de expansión de la ciudad costera y esto puede significar una oportunidad para la integración de ambos territorios. Pero esta oportunidad puede convertirse en un problema si la ocupación pone en peligro las infraestructuras ambientales o colapsa las construidas. Una planificación que trate de reconvertir el interior en un espacio turístico convencional representa otro peligro. Por tanto las soluciones vendrían de un diseño de infraestructuras que permita la conexión de zonas y potencie un uso del territorio propio de la “ciudad expandida”.

El territorio de Málaga desde la perspectiva de la ciudad expandida y las ecologías en red

Malaga_2En verano de 2010 tuve la oportunidad de recorrer la provincia de Málaga acompañado por Susana García Bujalance, profesora de la Escuela de Arquitectura de Málaga, y Karla Brunet. La razón de este viaje es un proyecto coordinado por Suana García que pretendía reflexionar sobre la naturaleza territorial de la provincia, que incorpora la Costa del Sol como una realidad urbana metropolitana que desborda escalas y límites políticos y una zona interior eminentemente rural y desconectada de la costa. Como resultado de ese proyecto se publicó una monografía (Málaga como Laboratorio Urbanístico. Esbozos para el entendimiento de una habitabilidad difusa, editada por la Fundación Málaga Desarrollo y Calidad) en la que escribí un capítulo (Una nueva visión del territorio: Ciudad expandida y ecologías en red, versión completa en  pdf) en el que pretendía aportar una visión del territorio malagueño desde la óptica de los conceptos de ciudad expandida y ecología en red. Ese texto se basa e incorpora algunas reflexiones previas sobre los nuevos modelos urbanos (principalmente los posts Territorio = geología x infraestructuras x política, La evolución de las ciudades: arquitectura y control, Ciudad expandida: Modelos urbanos en el paradigma de las ecologías en red, Cultura postdigital y ciudad expandida y Un futuro para la arquitectura y el urbanismo; así como una síntesis del artículo sobre urbanismo emergente). Porotra el texto es fruto de las observaciones y conversaciones que mantuvimos durante ese viaje.

A continuación reproduzco las partes del capítulo que se refieren específicamente al caso de la provincia de Málaga como ejemplo de la complejidad territorial de un territorio que se ha desarrollado siguiendo las lógicas de ciudad expandida y ecologías en red y una reflexión sobre los retos para su gobernanza teniendo en cuenta que la realidad política está desacoplada de la realidad geográfica y socioeconómica.

Ciudad expandida: zona Metropolitana de la Costa del Sol

 Malaga_1En el final del siglo20 y comienzo del 21 irrumpe de un nuevo modelo urbano y de ocupación y uso del territorio que está empezando a suceder a la ciudadpost-moderna. La interacción de nuevas prácticas ciudadanas traducidas en nuevos usos del espacio y de unas infraestructuras ambientales y construidas que funcionan bajo el paradigma de las “ecologías en red” genera un nuevo modelo urbano y territorial que podríamos definir como “ciudad expandida”. Un modelo que se ha desarrollado a pesar de la planificación pero que a la vez es el resultado, parcial, de las fuerzas de la geología y de la política aunque con resultados inesperados. Esta modelo urbano es expandido en un doble sentido:

2) el espacio público se reinventa en un doble sentido: se configuran nuevos lugares de relación física y se expande con la tecnología. Las redes de comunicación generan espacios digitales que interaccionan con los espacios físicos y producen nuevas formas de relación de las personas con consecuencias espaciales.

El territoriode la provincia de Málaga es un excelente ejemplo de este nuevo modelo territorial. En realidad la provincia de Málaga se estructura en dos territorios bien diferenciados por sus estrategias de ocupación del espacio y las dinámicas de sus ocupantes. La mayor parte de la zona costera conforma una zona metropolitana, la Costa del Sol, que hace ya tiempo que ha dejado de ser, al menos únicamente, un área turística en el sentido más convencional. El interior es un mosaico de diferentes estrategias socioeconómicas que en gran parte se conectan más con otras provincias que con la zona costera de Málaga; un ejemplo caro de desconexión entre la política oficial y las realidades territoriales.

La zona metropolitana podría ser conceptualizada como una “ciudad expandida” tal como la definíamos antes si atendemos a estos elementos:

- El espacio urbano se extiende más allá de los límites políticos, por ejemplo entre municipios, y las zonas periféricas originales dejan de ser en muchos casos espacios suburbanos. Pero lo relevante no es esta expansión sino los cambios en el comportamiento de los ciudadanos que usan cotidianamente el territorio de formas no contempladas en la planificación oficial. Así, es habitual que las rutinas diarias de los habitantes incluyan su presencia de diferentes centros de actividad (muchas veces localizados en varios municipios). Además estos patrones de uso ya no son únicos sino que responden a múltiples tipologías que representan la diversidad de modos de vida. Por tanto, no es posible ya definir un centro y una periferia; nos encontramos ante una ciudad multicéntrica, con múltiples nodos de actividad.

- La población presenta una elevada diversidad en sus orígenes y motivaciones para habitar este territorio. En concreto en las últimas décadas ha crecido un grupo de “inmigrantes” de alto poder adquisitivo que pueden aparentemente pasar por turistas con una segunda residencia. En realidad son personas, en especial de otros países europeos, que deciden vivir permanentemente en la Costa del Sol pero mantienen su actividad profesional original desplegando una doble estrategia: utilizar las tecnologías de comunicación de modo intensivo y realizar viajes frecuentes (muchas veces semanales) para visitar sus “lugares de trabajo” en otras ciudades y países. En paralelo han crecido otras comunidades de inmigrantes, procedentes de Africa y Latinoamérica, que han ocupado los trabajos menos atractivos. Ambos colectivos, por decisión o necesidad, ocupan nuevos espacios urbanos o suburbanos generando nuevos centros de actividad. Ninguno de estos colectivos es bien conocido en sus prácticas espaciales y necesidades. Como tampoco son objetivos electorales (dado que no suelen contar con derecho de voto), son olvidados en la planificación urbanística. Como resultado la planificación suele obviar tanto una parte del territorio y de la población efectiva.

 - En esta ciudad surgen nuevos espacios públicos distribuidos a lo largo del territorio. Más allá de los centros de las ciudades, adquieren especial relevancia las zonas y centros comerciales como lugares de relación. Pero también los inmigrantes de bajo poder adquisitivo aprovechan zonas marginales (en el sentido de ser espacios para los que no se ha definido una función o han sido abandonados por los gestores) en la periferia para sus actividades de ocio y comunitarias.

- Los nuevos y tradicionales habitantes, en parte gracias a su uso de las tecnologías digitales, se organizan en múltiples redes. Cada persona suele participar en diferentes redes formales y, sobre todo, informales y muchas de ellas se estructuran también sobre el territorio de la Costa del Sol. El resultado final es una complejidad social muy elevada.

- En esta transformación los criterios estéticos tradicionales son modificados o simplemente abandonados. La nueva ciudad expandida presenta nuevas formas y estéticas que habitualmente provocan el rechazo de los técnicos y especialistas. Estas nuevas estéticas nacen de decisiones individuales (de agentes privados, ya sean personas u organizaciones), muchas veces discordantes entre ellas, y de su yuxtaposición aparentemente caótica en un mismo territorio. A este proceso ayuda el hecho de que normalmente el desarrollo residencial y comercial se adelanta al de los espacios comunes.

- Una visión superficial de este nuevo territorio puede generar una apariencia de sprawl y de ciudad difusa. Es cierto que en esta zona metropolitana se incorporan áreas de sprawl y zonas difusas pero el conjunto no puede catalogarse así. La zonificación propia del sprawl se ha perdido en gran medida y existen numerosos núcleos con elevadas densidades de ocupación. 

En realidad la Costa del Sol es un ejemplo de un modelo urbano que crece y surge en lugares insospechados, aunque sigue pasando desapercibido. Mientras la reflexión y acción política sobre las ciudades sigue pensando en tipologías convencionales, las zonas urbanas más dinámicas se están convirtiendo en modelos expandidos. Por ejemplo, la zona costera de Galicia y el norte de Portugal configura otro área metropolitana, que discurre desde Ferrol hasta Porto, con características similares a las de la Costa del Sol, aunque en contextos socioculturales y económicos radicalmente diferentes. Incluso, si nos centramos en las grandes ciudades españolas, Barcelona y Madrid representan los dos tipos de evolución urbana. Barcelona sigue hasta su máxima expresión el modelo de ciudad post-moderna convertida en un centro “acondicionado” para uso turístico y para la atracción de la clase creativa. Madrid, por el contrario, partiendo de un modelo centro-periferia, se está transformando hacia otra estructura multicéntrica con nodos de actividad distribuidos por un territorio mucho mayor que el que ocupa la ciudad oficial.

Por supuesto, clasificar los diferentes territorios en una u otra tipología es un ejercicio de simplificación que elimina buena parte de la diversidad y complejidad. Por ejemplo, en Barcelona existen numerosas fuerzas que se oponen a la acción planificadora oficial. En el caso de Madrid, su transformación a un modelo expandido se realiza a pesar de los intentos políticos de crear una ciudad post-moderna.

Territorios “desconectados”: el interior de la provincia de Málaga y las otras costas

Malaga_3Mientras la mayor parte de la zona costera de la provincia de Málaga conforma una estructura urbana muy interconectada, el interior de la provincia y la costa oriental funcionan de forma muy diferente. En ambos casos la geología y la historia han marcado un desarrollo de cada comarca poco relacionado con sus vecinos geográficos situados dentro de la provincia y, por el contrario, ha generado conexiones fuertes con otros territorios próximos (en especial Antequera-Granada). En el caso de la costa oriental, que forma parte de la Axarquía, existe una escasa vinculación con la Costa del Sol. El interior de la provincia se articula alrededor del vector de Antequera, que aunque se asienta sobre un sistema montañoso abrupto, permite la conectividad física dado que cuenta con accesos fáciles. Este sistema organiza una serie de comarcas con escasa vinculación con la costa malagueña como son las sierras de Ronda y las Nieves y la Axarquía, además de la zona norte de altiplanicie donde se localiza Campillos.

Estas comarcas están organizadas en general a partir de núcleos de actividad centrados en unos pocos pueblos (salvo en el caso de la Axarquía en que surge una estructura de asentamientos dispersos muy característica). Suelen presentar, incluso en estos momentos, características rurales clásicas con una elevada dependencia del sector primario. La geología, a través del sistema de sierras que dibuja un territorio abrupto y poco accesible, y las infraestructuras viarias han delimitado las conexiones de cada una de estas comarcas con sus vecinos. Por estas razones en todos los casos las relaciones históricas más fuertes se han establecido con Antequera-Granada más que con la zona costera malagueña de las que la separan barreras físicas importantes y unas infraestructuras deficientes hasta tiempos recientes. En los últimos tiempos, aunque en pequeña escala, estos lugares han empezado a convertirse en segundas residencias de habitantes urbanos o en primeras residencias de nuevos ocupantes de tipologías muy similares a las descritas para la Costa del Sol.

 Es especialmente relevante el caso de la Axarquía, situada en la parte oriental de la provincia y que incluye tanto la zona costera como el interior. La costa tiene escala vinculación con la Costa del Sol y se despuebla en invierno; por tanto sigue una dinámica turística convencional. El interior presenta una parcelación muy fragmentada que dificulta el desarrollo de grandes proyectos y conforma una estructura es de asentamientos dispersos  que en estos momentos combinan viviendas de "locales" y de extranjeros que empezaron a llegar hacia 2002.

Si analizamos la vinculación entre la "ciudad expandida" de la Costa del Sol y las comarcas del interior (así como la Costa del Sol Oriental) comprobamos que desde un punto de vista ambiental forman parte de un sistema común. En este sentido podríamos decir que comparten unas infraestructuras ambientales (por ejemplo cuencas hidrográficas) y por tanto la gestión de su territorio debería en buena medida ser común. Por el contrario, las infraestructuras viarias de conexión han sido muy escasas y han generado una desconexión entre los diferentes territorios de la provincia. Esta desconexión no se resuelve, solo ni de modo inmediato, con nuevas infraestructuras, dado que la historia ha dado lugar a culturas relacionales diferenciadas. En todo caso, la reconexión física es una de las bases para generar una nueva cultura territorial que permitiera de algún modo "unificar" el territorio provincial y favoreciera la eficacia de las políticas comunes. Sin embargo, en estos momentos parece esencial reforzar y ampliar las infraestructuras de conectividad con redes de telecomunicaciones. En este sentido un buen ejemplo sería el caso de la sierra de las Nieves y de Ronda. La red Guadalinfo ha permitido la conexión de los pueblos de esta sierra y ha facilitado la creación de estructuras económicas comunes, fundamentalmente basadas en el turismo rural de interior. A pesar de que estos pueblos cuentan con una deficiente conexión física con la costa, la capital e incluso entre ellos, la infraestructura digital les ha permitido establecer estrategias territoriales comunes.

¿Nuevas políticas para la provincia de Málaga?

La naturaleza artificial, por la existencia de dos territorios afectados por lógicas diferentes, y el modelo urbano expandido de la provincia de Málaga obligan a una revisión en profundidad de las políticas públicas territoriales. En primer lugar parece necesario un reconocimiento de que la dinámica del territorio solo obedece en parte, y a veces de forma imprevista, a las políticas de planificación. Por otra parte parece urgente comprender la realidad social y espacial de la provincia integrando en la observación a todos los grupos sociales (en especial a aquellos que hasta ahora han resultado invisibles) y situando el foco en las prácticas individuales y no en unidades agregadas o definidas con criterio burocrático.

La desconexión de la zona metropolitana costera con el interior de la provincia parece una preocupación principal de las instituciones provinciales. La historia y la “geología” (las infraestructuras ambientales y construidas) han marcado el desarrollo territorial y las conexiones espaciales entre los núcleos de población. En estos momentos, el interior parece la nueva área de expansión de la ciudad costera y esto puede significar una oportunidad para la integración de ambos territorios. Pero esta oportunidad puede convertirse en un problema si la ocupación pone en peligro las infraestructuras ambientales o colapsa las construidas. Una planificación que trate de reconvertir el interior en un espacio turístico convencional representa otro peligro. Por tanto las soluciones vendrían de un diseño de infraestructuras que permita la conexión de zonas y potencie un uso del territorio propio de la “ciudad expandida”.

Taller "Un carril bici en Madrid es posible" en Medialab Prado

Carril_bici_madridDentro del grupo de trabajo "Ciudad y Procomún" del Laboratorio del Procomún de Medialab-Prado, y tras la primera reunión de debate, se inician las acciones urbanas con el taller "Un carril bici en Madrid es posible":

El taller Un carril bici en Madrid es posible, coordinado por la Asociación Geomun2.0, propone el diseño colaborativo de un carril bici basado en cartografía y aplicaciones libres para proponer una alternativa en Madrid que favorezca la movilidad urbana. Se compone de cuatro sesiones los días 10, 13, 18 y 20 de febrero de 2012.

Este taller, además de abordar la cuestión de la movilidad y la calidad ambiental de la ciudad, representa de un modo sencillo y claro la vocación del grupo de trabajo: conectar a colectivos diversos con intereses complementarios y trabajar desde "el hacer" mediante prototipos que permitan el debate y la introducción de cambios en el espacio público y su gobernanza. En este caso el objetivo es conectar a las personas interesadas en el uso de la bicicleta y aquellos que se dedican a hacer mapas para, entre todos, co-diseñar una propuesta de carril bici para la ciudad de Madrid partiendo de una cartografía colaborativa.

Sobre este taller han entrevistado a Cayetana Martínez de Geomun2 en El Mundo y en Madrid2noticias ("Queremos construir un carril bici entre todos y a partir del software libre"):

este taller ... pretende ayudar a construir proyectos en que colaboren grupos de ciudadanos para la ciudad y que lo hagan sin lideres, con las ideas de todos y entre todos. Es un poco la idea misma del software libre: una herramienta muy potente a disposición de los usuarios. Por eso se trata de un proyecto de participación y de ciudadanía, porque intenta dotar a los ciudadanos de herramientas que ofrecen un grande poder de participación en la ciudad, donde es siempre difícil aportar algo. El objetivo no es que digamos: "El carril bici va a pasar por aquí"; sino que preguntemos: "¿por donde crees que podría pasar?"

Taller "Un carril bici en Madrid es posible" en Medialab Prado

Carril_bici_madridDentro del grupo de trabajo "Ciudad y Procomún" del Laboratorio del Procomún de Medialab-Prado, y tras la primera reunión de debate, se inician las acciones urbanas con el taller "Un carril bici en Madrid es posible":

El taller Un carril bici en Madrid es posible, coordinado por la Asociación Geomun2.0, propone el diseño colaborativo de un carril bici basado en cartografía y aplicaciones libres para proponer una alternativa en Madrid que favorezca la movilidad urbana. Se compone de cuatro sesiones los días 10, 13, 18 y 20 de febrero de 2012.

Este taller, además de abordar la cuestión de la movilidad y la calidad ambiental de la ciudad, representa de un modo sencillo y claro la vocación del grupo de trabajo: conectar a colectivos diversos con intereses complementarios y trabajar desde "el hacer" mediante prototipos que permitan el debate y la introducción de cambios en el espacio público y su gobernanza. En este caso el objetivo es conectar a las personas interesadas en el uso de la bicicleta y aquellos que se dedican a hacer mapas para, entre todos, co-diseñar una propuesta de carril bici para la ciudad de Madrid partiendo de una cartografía colaborativa.

Sobre este taller han entrevistado a Cayetana Martínez de Geomun2 en El Mundo y en Madrid2noticias ("Queremos construir un carril bici entre todos y a partir del software libre"):

este taller ... pretende ayudar a construir proyectos en que colaboren grupos de ciudadanos para la ciudad y que lo hagan sin lideres, con las ideas de todos y entre todos. Es un poco la idea misma del software libre: una herramienta muy potente a disposición de los usuarios. Por eso se trata de un proyecto de participación y de ciudadanía, porque intenta dotar a los ciudadanos de herramientas que ofrecen un grande poder de participación en la ciudad, donde es siempre difícil aportar algo. El objetivo no es que digamos: "El carril bici va a pasar por aquí"; sino que preguntemos: "¿por donde crees que podría pasar?"

Intervenciones para la Emergencia (Concurso OPPTA 2011-2012)

concurso OPPTAEl Observatorio Panamericano de Paisaje, Territorio y Arquitectura acaba de anunciar la apertura de la convocatoria del concurso OPPTA 2011-2012: Intervenciones para la Emergencia que se desarrolla entre Diciembre 2011 y Mayo 2012 (información actualizada aquí). Formo parte del jurado en el que también participan Giancarlo Mazzanti (Colombia), Derek Dellekamp (Mexico), Kazuo Iwamura (Japan), Raquel Barrionuevo (Peru) y Roberto Segre (Brazil).

El Concurso OPPTA 2011-2012 es una convocatoria internacional de ideas, lanzada de forma simultánea en 5 emplazamientos y bajo una temática común, para proponer soluciones a nivel técnico, territorial, infraestructural o arquitectónico.

En esta primera edición, el tema tratado es Intervenciones para la Emergencia, situando el escenario de la convocatoria en el continente Americano, afectado por sucesivas catástrofes, fenómenos naturales o antrópicos, acontecidos en los últimos dos años y aún pendientes de resolución.

Emplazamientos a concurso y estrategias:

  • Petrópolis. Estado de Río de Janeiro. Brasil (Cómo repoblar un tejido informal y un entorno de protección ambiental en mutua amenaza).
  • Puerto Saavedra. Región Araucanía. Chile (Cómo reciclar un territorio amenazado por el riesgo de catástrofes naturales)
  • San Cristóbal. Departamento de Bolívar. Colombia (Cómo gestionar el desarrollo integral de la habitabilidad en un territorio afectado por inundaciones ligadas al cambio climático)
  • Chimalhuacán. Estado de México. México (Cómo re-estructurar u tejido urbano resultado de procesos acelerados de urbanización irregular)
  • Cercado de Lima. Lima. Perú (Cómo regenerar un asentamiento no planificado amenazado por riesgos antrópicos)

El resultado del mismo, constituirá a su vez, un archivo documental para minimizar riesgos futuros y acelerar la capacidad de reacción en protocolos y planes de actuación, prevención y emergencia.

El concurso se estructura en dos etapas (reglamento):

- Concurso de Ideas. Concurso internacional abierto con participación de jurado en 5 emplazamientos a lo largo del continente americano. Se premiarán tres proyectos por emplazamiento.

- Debates Activos. Presentación de las propuestas premiadas por parte de los autores y sus equipos, en la que se les propone participar, entre otras, en dos actividades: la presentación pública de su concurso y la reunión en las Mesas de Proyectos, con agentes relacionados al posible desarrollo, gestión y financiación de las propuestas seleccionadas.