Herramientas para hacer aprendizaje personalizado.

france_in_xxi_century-_latest_fashion

Herramientas para la Personalización. Imagen. 1910 France. Jean-Marc. Dominio Público. https://commons.wikimedia.org/wiki/Category:France_in_XXI_Century_(fiction)#/media/File:France_in_XXI_Century._Latest_fashion.jpg

Una de las características de la sociedad industrial fue la aparición de máquinas. Gran parte de esas máquinas se diseñaron para sustituir diversas actividades asociadas al trabajo de los humanos. Comenzaron por sustituir la fuerza bruta pero rápidamente pasaron a sustituir trabajos donde se requería precisión, repetición, velocidad de producción, etc. La primera gran oleada de máquinas sustituyó el trabajo manual de los humanos. Fue el origen de la producción mecanizada en cadena.

Una segunda generación de máquinas surgió para continuar sustituyendo el trabajo de los seres humanos: fueron los ordenadores, cuyo objetivo era sustituir actividades humanas que trabajasen con información. Al principio, fue la rapidez de cálculo y la capacidad para procesar grandes cantidades de información lo que se sustituyó  y posteriormente para cualquier actividad que requiriese trabajo con información.

El ordenador se basaba en dos características: trabajar con información y la adaptabilidad a cualquier proceso que trabajase con dicha información. Estas características, la adaptabilidad y la información, unidas a la capacidad de comunicarse con otros ordenadores (a esto se le denominó TIC – Tecnologías de la Información y las Comunicaciones) confirieron al ordenador una capacidad transformadora de la sociedad, consiguiendo (junto a otros factores) la evolución  de la sociedad industrial a la sociedad del conocimiento.

Debido a sus características, información y adaptabilidad, los ordenadores se comenzaron a utilizar como herramienta de apoyo en el proceso de formación. Los primeros usos se basaban en su capacidad de adaptar la respuesta en función de la información introducida por un alumno. El profesorado pionero utilizaba lenguajes de programación para construir programas que ayudasen a su alumnado en el proceso formativo. Podríamos decir que el comienzo del uso del ordenador en la educación fue para ayudar a personalizarla.

Las aplicaciones que trabajan con ordenadores han evolucionado y están introducidas en todas las facetas de nuestras vidas. Sin embargo en el mundo educativo se abandonó ese enfoque pionero donde se hacían aplicaciones que ayudaban a personalizar el aprendizaje.

Bueno, realmente no se abandonó. Surgieron varias líneas de aplicación, la más conocida fueron los ITS (Intelligent Tutoring System) que permitían simular una tutoría personalizada, establecían un diagnóstico y proponían una serie de actividades de aprendizaje. Actualmente los sistemas más utilizados son los SHAE (Sistemas Hipermedia Adaptativos Educativos) donde se aplican técnicas de inteligencia artificial para realizar presentaciones y navegaciones adaptativas para un alumno de forma individual.

 También existen otras herramientas más rudimentarias (pero con una gran implantación y facilidad de uso) para hacer aprendizaje personalizado como es “el super conocido” Moodle, que actualmente incorpora los condicionales a través de los cuales se pueden hacer procesos de formación personalizada.

Lo mismo que cualquier profesión requiere herramientas que consigan más efectividad y eficacia en su trabajo, el profesorado también requiere dichas herramientas. Las TIC son esas herramientas, la información, la materia prima de trabajo y la adaptación al alumnado lo que conseguirá hacer nuestro trabajo más eficaz y eficiente.


Taller. Metodologías y herramientas de trabajo cooperativo

edcd

Desde niños se nos enseña que para ser mejor tenemos que ser competitivos. Competimos por obtener: mejor nota, más popularidad, estar en las primeras posiciones, el mejor puesto de trabajo, etc. Además, tenemos la visión generalizada de que para ser competitivo no hay que compartir, hay que ser individualista y reservarse para sí mismo el conocimiento.

En este taller comprobaremos que si compartimos seremos más competitivos que si no compartimos. Que a través de la cooperación el individuo, el grupo y la organización mejoran.

Para ello mostraremos varias herramientas (gestión de conocimiento y redes sociales), métodos (organización y creación de comunidades) y situaciones (puntuales, temporales y permanentes) para realizar trabajo cooperativo.

El próximo día 16 de marzo de 2016 de 10h a 14h, impartiré en Medialab-Prado (Madrid) el taller “Metodologías y herramientas de trabajo cooperativo”. Hay 20 plazas y la inscripción es gratuita, pero hay que hacer reserva en este enlace. El 11 de marzo se confirman las plazas, por tanto se recomienda, a cualquier persona interesada en el taller, hacer la inscripción lo antes posible.

El taller se enmarca en las actividades del III Encuentro de Diseño y Cultura Digital.


¿Cómo transformaría la evaluación por evidencias el aprendizaje?

bola

Original: by Matthew: Crystal modificación: A. Fidalgo

Imagínese que tiene una bola de cristal a través de la cual puede observar, en cualquier momento, las actividades de aprendizaje que realiza el alumnado. Además imagínese que esta bola es capaz de grabar datos que reflejan las evidencias de ese aprendizaje.

Si dispusiésemos de esa bola, probablemente usted realizaría algunos cambios en el proceso de evaluación y en su modo de actuar.

¿Realizaría exámenes? Probablemente no. Si tiene evidencias de todo el proceso que ha realizado un determinado alumno, puede directamente consultar las evidencias y evaluar el aprendizaje con bastante precisión. Sería como si usted impartiese docencia a una sola persona. Lo más probable es que no le hiciese ningún examen, ¿para qué hacerlo? si ya sabe todo sobre su aprendizaje.

¿Si hiciese un examen, qué peso le daría? Es posible que haga un examen, pero ¿le daría un peso importante? Si suspende el examen y, según las evidencias, ha trabajado, ha realizado de forma correcta procesos y aplicaciones ¿le suspendería? Dicho de otra forma, con evidencias de que una persona no ha realizado ninguna actividad en el curso pero aprueba el examen (ha estudiado 40 horas antes, ha copiado o ha tenido mucho suerte) ¿cree que sería justo? ¿le aprobaría?

¿Realizaría otro tipo de evaluación? Probablemente sí. Podría, por ejemplo, hacer una evaluación formativa (analizando las evidencias) cada dos semanas y proponiendo nuevos recursos, estrategias o planificación para cada persona. Su principal trabajo sería comprobar la evolución de las actividades de aprendizaje y suministrar recursos.

¿Permitiría que otro profesorado evaluara o acreditara a sus alumnos? Aunque esto pueda parecer absurdo, no lo es. En España se esta tramitando un real decreto para que agentes externos a la asignatura evalúen al alumnado (y ya de paso al profesor y al centro). Además, en la universidad se están comenzando a acreditar las competencias. Pero si hubiese un registro continuo de evidencias, las entregaríamos, nos daría igual que otras personas hiciesen la evaluación y, por supuesto, estaríamos encantados de que acreditaran a nuestro alumnado.

Todo esto esta muy bien, pero las bolas de cristal mágicas no existen (siento haber dado un disgusto a alguna persona). Sin embargo, existen las tecnologías de la información que, utilizadas de forma intensiva en determinadas situaciones de aprendizaje, permiten registrar las evidencias actuando como nuestra bola de cristal.