Respuesta de Tonucci

En la revista sindical  SCUOLA E FORMAZIONE de la CISL, encuentro la siguiente entrevista a Tonucci de la que recogeré solo una pregunta y respuesta que me parece interesante:

Dal tuo osservatorio, com’è cambiata la scuola  in  questi  50 anni? 

Se debbo fidarmi della mia famiglia come campione significativo per lo meno il 60% dei miei figli ha fatto una buona scuola elementare e andava volentieri a scuola, il 100% invece dei miei nipoti (2 più due acquisiti) hanno fatto pagine di lettere, cornicette di farfalline e pagine di numeri da 1 a 1000. Allargando  lo  sguardo  fuori  di casa,  debbo  riconoscere  che  la scuola di oggi assomiglia troppo alla scuola che ho frequentato io settanta anni fa, mentre negli anni  settanta  si  notava  uno  sforzo e  una volontà di cambiamento. Insomma le mie vignette che negli anni settanta, quando cominciarono  a  nascere,  sembravano una dura critica ad una scuola in via  di  esaurimento,  oggi  tornano ad essere attuali e pertinenti. Così  come  nella  scuola  degli  anni  ’70  era  significativa  anche la presenza appassionata di molti  genitori  che  appoggiavano  insegnanti  e  cambiamento, debbo  notare  che  oggi  sembra esaurito  lo  spirito  di  collaborazione fra famiglia e scuola, sostituito troppo spasso da sospetto e conflittualità. Questo naturalmente non aiuta il cambiamento e favorisce invece la chiusura e l’atteggiamento difensivo della scuola.

Supongo que casi todos los entenderéis, pero permitidme que haga gala de mis conocimientos del italiano:

Si debo fiarme de mi familia como ejemplo significativo, al menos el 60% de mis hijos han cursado una escuela primaria buena y iban a la escuela voluntariosos. El 100% de mis nietos (2 más 2 adquiridos) han hecho páginas de cartas, cuadros ornamentales de mariposas y páginas de números del 1 al 1000.
Echando la vista fuera de casa, debo reconocer que la escuela actual se parece demasiado a la escuela que yo frecuenté hace 70 años, mientras que en la década de los setenta se notaba un esfuerzo y una voluntad de cambio. En resumen, cuando aparecieron mis viñetas, allá por los años 70 eran una dura crítica a una escuela en vías de extinción, hoy volverían a ser actuales y pertinentes.
Así en la escuela de aquellos años era significativa la presencia apasionada de muchos padres que apoyaban a los maestros y los cambios, pero compruebo que hoy parece agotado el espíritu de colaboración entre familia y escuela, sustituido frecuentemente de sospechas y conflictos. Esto no ayuda al cambio y favorece, en cambio, la cerrazón y la actitud defensiva de la escuela.


¿Qué significa innovar?



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Innovar significa introducir algo nuevo, pero no todo lo nuevo es innovador. A veces cambiamos para que todo siga igual. Ponerle unos faros cuadrados en lugar de redondos a un coche no es innovador, es un simple cambio. Pero si le pongo unos faros que se mueven según la dirección del coche a fin de tener una mejor visibilidad de una carretera con muchas curvas, entonces si que es innovador.

Innovar en el proceso de enseñanza, NO significa cambiar un libro de texto por unas direcciones de Internet. Innovar en el currículo significa cambiar alguna de las relaciones entre los principales elementos, entre los protagonistas, del proceso de enseñanza – aprendizaje: PROFESOR (o como le queramos llamar) – CONTENIDO  - ALUMNO.
Así encontraremos innovación en los siguientes aspectos, al menos:
        a) Los contenidos: las propuestas de globalización, interdisciplinares, el trabajo por proyectos
        b) Los recursos: utilización de las nuevas tecnologías, el trabajo sin libros de texto, los proyectos que tienen a su entorno los mass-media
        c) Los principios metodológicos: trabajo en grupo, el aprendizaje colaborativo,
        d) La organización: la integración de personas con necesidades educativas especiales, la incorporación de personas de otras culturas a la escuela, la participación de toda la comunidad educativa (alumnos, padres y profesores).
        e) La evaluación: cualquier propuesta de autoevaluación es innovadora.

La flipped classrom supone un cambio en las relaciones entre los protagonistas del proceso de enseñanza-aprendizaje y el contenido, es un cambio en el rol desempeñado por docentes y alumnos en dicho proceso.
La innovación en el flipped classroom es la respuesta a nuevas necesidades como es el crecimiento exponencial de la información, así como la oportunidad que ofrecen las Tecnologías del Aprendizaje y del Conocimiento.
Pero también es necesario la implicación de las familiasasi como de las instituciones para evitar la brecha digital  que se produce dentro de nuestras sociedad de aquellos con menos recursos materiales o con menos recursos.

Innovar significa dar respuesta a una necesidad, ya sea una necesidad nueva o bien sea una nueva respuesta más eficaz o eficiente a una necesidad ya existente.
Y es aquí, en la respuesta a las necesidades donde investigación e innovación se dan la mano.
Como señala el profesor Escudero Muñoz, la innovación tiene que ver con el análisis de las buenas prácticas, así como con la evaluación crítica de los procesos que se están llevando a cabo. Para tal proceso de reflexión es necesario que se realice internamente  pero con la participación de agentes.

E-Learning por Manuel Area

E-LEARNING O LA URGENCIA DE CAMBIAR LA ORGANIZACIÓN DEL TIEMPO DOCENTE EN LAS UNIVERSIDADES

El e-learning ya es una realidad en la gran mayoría de las universidades españolas y latinoamericanas. Muchas universidades han creado campus virtuales y las autoridades académicas estimulan  su utilización en la docencia mediante la convocatoria de proyectos de innovación educativa, celebración de congresos, jornadas y seminarios, reconociendo en las evaluaciones docentes méritos vinculados con el e-learning, ofreciendo cursos de formación, etc. Pero desde mi punto de vista, todavía estamos muy lejos de que el e-learning, y sus implicaciones pedagógicas, realmente transforme el modelo educativo de nuestras universidades. ¿Por qué afirmo esto?
Una de las características más destacables del e-learning es que la comunicación o interacción social entre el docente y el alumnado no está sometido a la rigidez del encuentro físico que se produce a una determinada hora y en un mismo lugar. El e-learning posibilita un modelo de flexibilidad en la interacción comunicativa de los estudiantes entre sí, y entre éstos y el docente caracterizado por romper las limitaciones del tiempo y el espacio. De este modo, los entornos virtuales posibilitan procesos comunicativos 24 horas al día, 7 días a la semana sea en tiempo real o diferido.
Lo interesante de los mismos es que a través de espacios digitales bien formales, como son los LMS tipo Moodle, bien en entornos informales, como son las redes sociales (Facebook, Twitter, Ning, Elgg,…) pueden desarrollarse interacciones sociales que permiten trabajar colaborativamente en algún proyecto común a los estudiantes bajo la tutela del docente. De este modo, “el tiempo académico” desaparece como un tiempo acotado y separado de la vida cotidiana, o encerrado en un horario escolar. El tiempo se desvanece porque desde cualquier lugar y en cualquier momento, los alumnos pueden colaborar entre sí, intercambiar información, realizar comentarios sobre una aportación de otro compañero, expresar una opinión, enviar y compartir un recurso, etc. Las TIC (ordenador personal, teléfono móvil, tableta,…), en consecuencia, incrementan las oportunidades para el trabajo colaborativo difuminándose el tiempo como una variable limitante ya que esta comunicación puede ser sincrónica o asíncrona.
Una consecuencia o efecto de todo ello, es que el e-learning, en mayor o menor medida, empieza a cuestionar el modelo organizativo del horario académico universitario que tiene una tradición de varios siglos. Por ello, en la actualidad, la aplicación del e-learning en las instituciones universitarias tradicionales está generando, con relación a la variable tiempo académico, situaciones conflictivas y contradictorias cargadas de tensión ya que los viejos modelos organizativos siguen perviviendo con fuerza, a pesar de que estén emergiendo nuevas tendencias y necesidades de organización docente de naturaleza virtual.
Veamos esta contradicción. Por una parte, los gobiernos universitarios de las denominadas universidades presenciales promueven la creación y uso de campus virtuales, favorecen proyectos de innovación docente basados en TIC, ofertan formación de sus grados y postgrados on line, desarrollan jornadas, congresos y seminarios sobre eLearning,… Pero por otra, las Facultades y Escuelas universitarias siguen, en la mayoría de los casos, manteniendo el horario tradicional y decimonónico de las clases presenciales. En muchas universidades españolas todavía el profesorado y el alumnado tiene que cumplir su “horario presencial” (es decir, asistir y estar presente en el aula física en el horario asignado a su asignatura y en el despacho en el horario de tutorías). Y, además, se les pide a estos profesores que deben crear espacios virtuales para su alumnado (normalmente en plataformas de e-learning tipo MOODLE o similares), desarrollar contenidos o materiales de estudio digitales –en formato PDF, presentación multimedia, animación, mapa conceptual, o videoclip-, proponer actividades on line para ser cumplimentadas por sus estudiantes, desarrollar procesos de tutorización individualizada y en pequeño grupo, realizar evaluación continuada, etc.
En conclusión, las TIC favorecen la interacción comunicativa y, en consecuencia, el trabajo colaborativo entre estudiantes a cualquier hora y desde cualquier lugar. El problema
es que, en la actualidad, la incorporación del eLearning al contexto presencial universitario se plantea –en muchos centros- como un mero añadido o anexo a las prácticas tradicionales de organización del horario académico, sin que represente una alteración o innovación sustantiva del mismo. Ello está provocando que una proporción relevante del profesorado y del alumnado universitario español perciba el eLearning más como una carga, como un incremento de su horario laboral que como un nuevo enfoque o perspectiva pedagógica de desarrollo de la docencia y el aprendizaje acorde con los nuevos tiempos de la cultura digital.
En mi opinión, esta situación no podrá mantenerse por mucho más tiempo, lo que generará, a medio plazo, una crisis profunda del modelo organizativo del tiempo y el espacio en las universidades presenciales tal como lo hemos conocido hasta la fecha. Ello nos obligará a cambiar radicalmente (o debiera hacerse) los horarios académicos y el uso de las aulas de las Facultades así como los planes de dedicación docente reconociendo y legitimando las actividades de elearning desarrolladas por el profesorado. Más flexibilidad y menos rigidez en el desarrollo de las actividades de enseñanza-aprendizaje. Menos tiempo entre cuatro paredes de cemento, y más comunicación entre profesores y estudiantes en los espacios virtuales.

Mi concepto de calidad

La calidad en el sector de la formación
El tema de la calidad tiende a asumir un papel central en cualquier proceso de redefinición del sistema formativo. Antes de renovar la oferta formativa en términos de objetivos y de los resultados previstos, hay que adecuar los procedimientos necesarios para garantizar los estándares cualitativos más elevados.

Consecuentemente, ha aumentado la demanda de nuevos mecanismos de evaluación y control de la calidad para garantizar a los usuarios y a la propia institución que se podrá realizar la actividad formativa prevista.

La calidad se asocia a las normativas como ISO 9000 o ISO 9001 o similares así como a las enseñanzas de carácter profesional, no obstante el “discurso” de la calidad debe afectar a todo tipo de enseñanzas independientemente del objetivo principal que tenga: académico, profesional o desarrollo personal.

Tipos de calidad:
-        calidad entendida como excelencia en relación a un modelo dado (comparación)
-        calidad como superioridad medible (medida)
-        calidad como conformidad a los requisitos (respuesta a exigencias específicas)
-        calidad como mejor relación precio – resultado (análisis de valores)
-        calidad como respuesta a las exigencias del cliente (satisfacción)


“Proyectar y actuar una acción formativa de calidad significa a grandes líneas:
a)     poner al alumno en el centro de la atención del proceso
b)     caracterizar el servicio en términos de competencias.
c)     Gestionar completamente el proceso de formación.
d)     Pensar en términos de sistema de Actores y contextos: Podemos indicar algunos sujetos sociales, económicos e institucionales como son las empresas, los sindicatos, los entes territoriales , las asociaciones y las familias.
e)     Activar procedimientos preventivos para asegurar la calidad.
f)      Activar sistemas de evaluación y seguimiento de carácter continuo y estructurado.

El Concepto de calidad es un concepto que llego a la educación del mundo privado y empresarial, de la elaboración de productos (como si los ciudadanos lo fueran).  NO obstante, algunos intentamos ponerlos acordes con el mundo de la educación y la formación.

En el año 2007 y a partir de Eduqua-Q (una evaluación externa suiza para los centros dedicados a la formación de personas adultas) elaboramos una guía para la valoración de los Centros de Personas Adultas de Aragón). El estudio lo denominamos EVALUACEPA.

Allí, preguntamos a los Centros analizados (33 en Aragón) qué entendían por Calidad. Sus abiertas aportaciones las agrupamos en cuatro dimensiones:
1.- Infraestructuras adecuadas: edificios, aulas y espacios, accesibilidad, etc.
2.- Profesorado competente en el ámbito académico, pedagógico y emocional. “Paciencia” y “Enseñan bien” eran las expresiones más utilizadas.
3.- Oferta educativa adecuada a los intereses y las necesidades de los participantes.

4.- Relación con otras instituciones del entorno: políticas, sociales, educativas, formativas, empresariales, sindicales, etc.

Diez maneras de ser muy feliz ( Marta Jiménez Serrano)


La práctica totalidad de las ciencias ha estudiado qué nos hace felices y qué no y las
respuestas son tan variadas como investigaciones se han hecho sobre el tema. El
periodista Jeff Haden ha recogido algunas de las principales actitudes que contribuyen a
nuestra felicidad, basándose en las observaciones de Belle Beth Cooper. Estas son, entre
otras, diez de las conclusiones más sólidas.

  • 1. Haz ejercicio. Aunque sea durante 7 minutos.

Con frecuencia pensamos que no tenemos tiempo para hacer ejercicio, pero sólo siete
minutos son suficientes para hacernos un poco más felices. ¿No tenemos siete minutos que
extraer de nuestro apretado horario?
El ejercicio tiene un efecto tan profundo en nuestra felicidad y en nuestro bienestar que se ha
convertido en una estrategia eficaz para combatir la depresión. Así lo probaba un estudio
citado en el libro de Shawn Achor The Happiness Advantage. En él tres grupos de pacientes
deprimidos fueron tratados con medicación, con deporte o con una combinación de ambos.
Los resultados son verdaderamente sorprendentes: todos los grupos experimentaron una
mejoría. Sin embargo, fueron testados seis meses después para comprobar si se habían
producido recaídas. Un 38% de los que sólo habían tomado medicación había retomado la
depresión, un 31% de los que habían combinado medicación y ejercicio había recaído
igualmente, y sólo un 9% de los que habían paliado su depresión con el deporte había recaído
a los seis meses.
Los beneficios del deporte, sin embargo, no se limitan a las personas deprimidas. Igual
que sus efectos son positivos en éstas, lo son en cualquiera que haga ejercicio y desee ser un
poco más feliz a lo largo del día. Una buena opción es practicar running, lo que te dará una
libertad que es imposible alcanzar mediante otros deportes.

  • 2. Duerme más: serás menos susceptible ante las emociones negativas

Dormir es muy importante para que el cuerpo se recupere de su actividad diaria, y tiene
efectos muy positivos en nuestra alegría. Así lo confirman Po Bronson y Ashley Merryman
en NurtureShock, donde aluden al hecho de que los estímulos negativos se procesan en la
amígdala y los positivos y los neutrales en el hipocampo. La falta de sueño afecta con mayor
intensidad al hipocampo, por lo que las personas que duermen mal tienen mayor
tendencia a recordar con intensidad los eventos negativos y a olvidar los positivos.
La afirmación se sustenta con un experimento realizado por Walker en el que una serie de
universitarios privados de sueño debían memorizar una lista de palabras. Recordaban el 81%
de las palabras negativas, como cáncer, y sólo el 31% de las palabras positivas o neutras,
como sol o baloncesto.
Aquí te ofrecemos una guía para dormir bien con las mejores (y las peores) posturas para
conciliar el sueño.
El humor con que afrontamos las primeras horas del día puede condicionar la jornada
completa, de modo que es importante descansar bien.

  • 3. Pasa más tiempo con los amigos y la familia

Suena tópico, pero no haber pasado el tiempo suficiente con los amigos y la familia es uno de
los principales arrepentimientos que expresa la gente antes de morir. Interactuar con aquellos
que nos aprecian y a los que apreciamos revierte positivamente en nuestro estado de ánimo.
Así lo explica Daniel Gilbert, profesor de psicología de Harvard: "Somos felices cuando
tenemos familia y somos felices cuando tenemos amigos, y casi todas las otras cosas
que creemos que nos hacen felices son, en realidad, vías para tener más amigos y más
familia".
En la misma línea, el estudio Terman, recogido en The Longevity Project, concluía que las
relaciones con los demás son fundamentales para vivir una vida larga y feliz: "El beneficio
más claro de las relaciones sociales viene de ayudar a los demás. Aquellos que
ayudaban a sus amigos y sus vecinos, aconsejando y cuidando de los demás, tendían a vivir
más que el resto".

  • 4. Sal a la calle con frecuencia

En The Happiness Advantage Shawn Achor recomienda pasar tiempo al aire libre para
aumentar la alegría y el buen humor: "Reservar tiempo para estar al aire libre cuando hace
buen día proporciona grandes ventajas; un estudio reveló que pasar 20 minutos en la calle
cuando hace buen tiempo no sólo propicia el buen humor, sino que desencadena la reflexión y
mejora la memoria".
Así, aunque sea simplemente en el descanso para comer, reserva unos minutos al día para
que te dé el aire.

  • 5. Ayuda a los demás

Para ser felices nosotros mismos resulta imprescindible ayudar a los demás, y 100 horas al
año (dos horas a la semana) parece ser el número clave de tiempo que debemos dedicar al
resto. El Journal of Happiness Studies publicó una investigación que aludía al hecho de que la
gente a la que se le había encargado comprar algo para otra persona experimentaba
una felicidad mucho mayor que aquellos que se habían comprado algo a sí mismos.
Aquí explicamos por qué la felicidad reside más en el dar que en el tener o en mejorar el
estatus social y laboral.

  • 6. Sonríe

No se trata de fingir, pero sonreír nos puede hacer sentir mejor. Por supuesto, es importante
que la sonrisa sea el producto de cultivar pensamientos positivos, como afirma un
estudio de la Michigan State University. Éste sugiere que los que trabajan de cara al público, si
fuerzan una sonrisa falsa a lo largo del día su estado de ánimo empeora y terminan por dejar el
trabajo. Sin embargo, aquellos que sonríen como resultado de pensar en cosas positivas
mejoran su estado de ánimo y están más alegres.
José Antonio Marina y el doctor Luis Rojas Marcos, dos de los grandes pensadores de
España, explican en esta entrevista a El Confidencial que “cuando yo sonrío, expreso mi
bienestar, pero también aumento mi bienestar”.

  • 7. Planea un viaje, aunque no vayas a hacerlo

El mero hecho de planear un viaje o un descanso del trabajo puede contribuir al bienestar. Un
estudio publicado en el Applied Research in Quality Life mostraba que el mayor pico de
felicidad se experimentaba durante la planificación de las vacaciones, más que
durante el propio viaje.
Ello está ligado al sentimiento de anticipación. Como refiere también Shawn Achor, "un
estudio reveló que en la gente que pensaba que iba a ver su película favorita se elevaban los
niveles de endorfina un 27%".

  • 8. Medita

Un equipo de investigación del Massachusetts General Hospital realizó escáneres cerebrales
a 16 personas antes y después de su participación en un curso de meditación de ocho
semanas. El estudio, publicado en Psychiatry Research: Neuroimaging, concluía que tras
completar el curso las partes del cerebro asociadas con la compasión y la consciencia propia
habían crecido, mientras que las partes relacionadas con el estrés se reducían.
Además, meditar suele relajarnos y clarificar nuestra mente, lo que también contribuye a
nuestra propia felicidad. Además de aumentar la creatividad y la inteligencia, como defiende el
cineasta David Lynch.

  • 9. Múdate cerca del trabajo

El tiempo que nos cuesta llegar al lugar del trabajo tiene un gran impacto en nuestra felicidad.
Al fin y al cabo, es algo que hacemos dos veces al día, cinco días a la semana, y la gente a la
que le lleva mucho tiempo desplazarse o que lo hace de manera incómoda es menos
feliz. Así lo dice The Art of Manliness: "Mientras que muchas condiciones no afectan a nuestra
felicidad a largo plazo porque nos acostumbramos a ellas, nunca nos acostumbramos al
esfuerzo diario de ir al trabajo. A veces el tráfico es espantoso y a veces no". Así lo decía
también Gilbert: "Conducir en un atasco es un tipo distinto de infierno cada día".

  • 10. Practica la gratitud

Estar agradecidos por las cosas que tenemos –lo que implica valorarlas en su justa medida–
es muy importante para ser conscientes de nuestra felicidad y disfrutarla más. De hecho, los
participantes de un experimento ligado a la gratitud debían, en primer lugar, escribir una lista
de las cosas por las que estaban agradecidos, y ese simple hecho ya mejoró su estado de
ánimo. Siempre de acuerdo con el refranero español, para el que "es de bien nacido ser
agradecido".
De la misma manera que podemos invertir dinero en los demás, podemos invertir nuestro
tiempo, lo que resulta ser incluso más satisfactorio y nos proporciona grandes dosis de
alegría.

Mi primer MOOC

Me he inscrito en un MOOC sobre evaluaciones internacionacionales del INEE (Instituto Nacional de Evaluación educativa) y la primera actividad me exige que me presente. ¡Qué problema!  pero me lo pone fácil: me deja utilizar mi propio blog. Este que empezaba a quedarse aletargado.

La primera actividad me exige presentarme. Ahí va!:

- Profesor universitario del área de Didáctica y Organización Escolar desde hace 35 años.
- Doctor en Pedagogía
- Apasionado de la innovación y los recursos didácticos desde los Libros de Texto a las TIC
- Actualmente y desde hace seis años, Decano de la Facultad de Educación de la Universidad de Zaragoza.

Las expectativas:

- Saber cómo funciona un MOOC. Siempre he pensado que hay que ponerse en el lugar del estudiante, del aprendiz.


Sabiduría infantil

Este titular que recogí en Facebook: LOS EDUCADORES NO RECONOCEN QUE LOS TRASTORNOS DE LAATENCIÓN SON UNA RESPUESTA SANA A UNA EDUCACIÓN INSANA, llevó a pensar que mi hijo Alessandro todavía está en el camino de la salvación:

a) Sigue opinando que la escuela en sus diversas manifestaciones es un fastidio, una tortura para el ser humano.

b) Sigue haciéndose preguntas sobre las cosas  y sobre el mundo con las que nos asedia a su madre y a mí (¿No sois profesores?)  Por ejemplo: ¿Cómo hacen para que la miel de romero sea sólo de romero o la de roble sólo de roble o la de castaña sólo de castaña? ¿Quién convence a las abejas para que no se vayan a otra flor a libar?

Hacerse esas preguntas es más interesantes que resolver el enésimo enigma del resultado de una función matemática, por ejemplo,  y no digamos del
análisis gramatical.

Exclusión e inclusión

Hay pocas referencias al profesor Escudero en mi blog, pero puedo asegurar que muchos ideas de las que he desarrollado tienen que ver con sus enseñanzas, porque como dicen Postman y Weitgardner, 1973; pg. 36. La enseñanza como actividad crítica.

"Lo que cuenta no es lo uno diga a la gente, sino lo que uno les hace hacer.(...) A fin de comprender qué tipo de comportamiento promueven las clases, debe uno acostumbrarse a observar qué es lo que, de hecho, hacen los estudiantes en ellas."

Cuarenta años después, comprobé que el profesor Juan Manuel Escudero daba una conferencia como lo hacía en el año 1978 cuando cursé una asignatura con él: preguntando, y  preguntándose, invitando a hablar.

Esta semana estuvo en Zaragoza para disertar sobre  Exclusión e Inclusión política y educativa. No disertó sino que empezó a hablar de lo que se podía hacer y se convirtió en catalizador de las experiencias, de los discursos de todos los presentes.

Nos preguntamos ¿de qué se excluye?, e incluso ¿por qué estamos (el sistema) está excluyendo?

¿por qué tenemos tantos extraños en la cultura escolar? Abogó por la pedagogía del cuidado.

Hablamos de los PCPI, de la diferencia cuando se imparten en los institutos y cuando se desarrollan fuera de los institutos, en organizaciones sin ánimo de lucro.
La institución escolar excluye a todos aquellos cuya cultura, la cultura de sus padres, especialmente la de las madres, no es coincidente con la de la escuela: blanca, autóctona y de clase media.

Las cifras son contundentes: la probabilidad de acabar la ESO con éxito es del 85% para los procedentes de familias con padres con estudios de bachillerato al menos y sólo del 27% para los procedentes de familias con padres sin estudios, con familias donde las madres no tienen estudios.

Me recordó aquello que escuché, en cierta ocasión en un Centro de Personas Adultas, pronunciado por una jóven de apenas 19 años: " Mi madre que se saco el Graduado en Adultos, me ha mandado aquí para que me saque el Graduado en Educación Secundaria Obligatoria".

Otros hablaron de que en los Institutos, se produce  no sólo la exclusión de estos jóvenes en situación de riesgo sino también de los profesionales que trabajan con ellos. Unos y otros son la escoria, lo que sobra, lo que se esconde en ese espacio al final de un largo pasillo, cuando no en un almacén o un cuarto trastero habilitado para "acoger" a los que no quieren o es difícil de integrar, junto a sus educadores. (educadores y no profesores.

Alguien mencionó la "inconsciencia de los profesionales con respecto a la intervención emocional que ellos ejercen sobre los jóvenes"

Como es necesario sensibilizar a los profesionales de la educación, de que cada palabra, cada acción, marca, a veces estigmatiza, en cualquier caso "duele", en las vidas de las personas que tiene a su cargo: algunos lo superan, pero muchos otros se quedan en la cuneta, fuera de la carretera, "excluidos de la vida".

Finalmente, y a propósito de no sé qué pregunta, el prof. Escudero aposto por una excelencia no sólo de un centro, sino del territorio. La excelencia individual sea de individuos o de Centros nos lleva hacia la inclusión de unos en detrimento de otros que resultan excluidos.








Revolución metodológíca

La metodología se ha ocupado de cómo enseñar, de cómo transmitir los conocimientos necesarios a las nuevas generaciones. El problema era el ENSEÑAR.

La llegada de las tecnologías de la información, la necesidad no de saber sino de saber cómo aplicar lo que sabemos, el aumento cualitativo (complejidad), el aumento cuantitativo (cantidad de conocimiento), la accesibilidad a las fuentes de información y todo un largo etcétera que ha cambiado el rol del profesorado y las necesidades del aprendiz.

Ico dice:
ahora debería ir por cómo discernir entre el heno y la paja, la información y la opinión, como discriminar entre tanta información.. tarea ardua la de los pedagogos pero un reto interesante.

 Yo añado:
Me gusta definirme como Ingeniero de la educación con ideología. Ni la palabra pedagogo ni la de didacta me gustan y la de ingenieria creo que mejor define mi actitud ante las cuestiones pedagógicas:

"Tenemos un problema" Y deberemos solucionarlo a través de conocer la tradición pero dispuestos a la innovación, sin miedos, sin "siempre se ha hecho así". El mundo es demasiado complejo como para que podamos solucionarlo sólo con lo que ya veníamos haciendo y, en ese sentido, los ingenieros ven situaciones problemáticas que hay que resolver. Pero yo añado la ideología, las soluciones a los problemas siempre están cargadas de ideología. La educación es trasmisión de valores y por tanto, cualquier decisión que yo tome con respecto al cómo, afectará al para qué.



Aula en disposición autobús

Me comentaba un amigo que su hijo cuando llego al "cole" de Primaria, después de haber pasado por Educación Infantil, comentó el primer día de clase:
"No sé cómo quieren que aprendamos si estamos todos mirando a la pizarra".

De esta taxativa frase han pasado más de veinte (20) años y todo sigue igual o parecido. Las clases en disposición autobús, todos en la dirección de la marcha, establecida por la pizarra ahora digital y - dicen - interactiva.

Lo habitual al entrar en un aula es encontrarse las mesas dispuestas ordenadamente en filas. Hay una mesa diferente y más grande que es la del profesor y, en ocasiones, todavía queda la tarima porque son aulas para enseñar y empiezo a dudar si sirven para aprender.

Porque hablamos del aprendizaje cooperativo, pero nos gusta que las clases estén en silencio. Hablamos de la necesidad de investigar, pero los estudiantes deben pedir permiso para moverse.

Cuando Pernille Nygaard-Madsen estuvo con nosotros en un congreso de Escuela 2.0 para presentar la innovación de su país, comentaba como su aula era abierta, solo limitada por unas mamparas, y los niños entraban y salían según su inquietud e interés. Las maestras y los maestros nacionales se sorprendían de esa libertad que en nuestro sistema educativo no existe más preocupado por el control que por el aprendizaje.

Leía en El economista, una columna titulada: " Aprender más allá de las aulas: el espacio educativo" donde partiendo de los datos ofrecidos por el último informe PISA, se concluía que los estudiantes españoles no poseían habilidades prácticas al centrarse excesivamente en la reproducción de conocimientos. 


"Al plantearnos cuáles son los espacios más fructíferos para el aprendizaje dentro de los centros educativos es habitual que pensemos, en primer lugar, en las aulas, y después, en la biblioteca. Si hacemos un sondeo, pocos o ninguno reparará en las cafeterías, zonas de paso, pasillos o vestíbulos. Sin embargo, resulta demasiado frecuente encontrar a alumnos repasando o intercambiando apuntes, haciendo trabajos en grupo o departiendo con compañeros o profesores sobre la última lección. Estas zonas son fundamentales para el entorno global de un centro porque permiten al estudiante aprender de forma autodidacta, ya que es donde los estudiantes realizan sus verdaderos descubrimientos y donde aprenden a pensar, a razonar y a investigar, factores clave que señala el informe PISA".


Si ayer señalaba la necesidad de romper los horarios cuadriculados, hoy reclamo la necesidad de romper la estanqueidad de los espacios.